La gastronomía mexicana reinventa sus sabores con esta receta de tamales dulces que mezcla la acidez de la zarzamora con la suavidad del queso crema. Además, destaca la importancia de la producción agrícola nacional, especialmente en Michoacán.
La cocina mexicana se distingue por su capacidad de conservar las recetas tradicionales y, al mismo tiempo, incorporar nuevos ingredientes y combinaciones. Una muestra de esta creatividad son los tamales de zarzamora con queso crema, una preparación dulce que transforma uno de los alimentos más representativos del país en una experiencia diferente.
El tamal tiene raíces prehispánicas y una larga historia dentro de la alimentación mexicana. A lo largo del tiempo, sus ingredientes, rellenos y formas de preparación se han adaptado a las costumbres de cada región. Las versiones dulces, elaboradas con frutas y otros complementos, demuestran cómo esta tradición continúa evolucionando sin perder su identidad.
En esta receta, la zarzamora aporta un sabor entre dulce y ácido, mientras que el queso crema ofrece una textura suave y cremosa. La combinación crea un contraste que convierte a estos tamales en una alternativa para el desayuno, la merienda o para compartir durante una reunión familiar.
México destaca en la producción mundial de zarzamora
Además de su presencia en la gastronomía, la zarzamora tiene una importante función dentro del sector agrícola mexicano. De acuerdo con información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, México se posiciona como el principal productor mundial de esta fruta.
Durante 2025, el país registró una producción de 275 mil 962.7 toneladas de zarzamora, obtenidas en una superficie cultivada de 12 mil 184.95 hectáreas. Michoacán sobresalió como la principal entidad productora, al concentrar el 89 por ciento de la producción nacional, según datos de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP).
Estas cifras reflejan la relevancia de este cultivo para el campo mexicano y las comunidades que participan en su producción. Utilizar frutas nacionales en recetas tradicionales también permite reconocer la diversidad de ingredientes disponibles y la labor de quienes trabajan para llevarlos hasta los mercados.
Como destaca la propuesta gastronómica de la dependencia, “la cocina mexicana no es estática, sino un lienzo flexible que abraza la modernidad”. Esta idea se refleja en la combinación de la masa tradicional de maíz con ingredientes que aportan nuevos sabores y texturas.
Receta de tamales de zarzamora con queso crema
Rendimiento aproximado: 25 a 30 piezas
Estos tamales dulces se preparan con masa para tamales, una mermelada casera de zarzamora y un relleno de queso crema. Para obtener buenos resultados, es importante hidratar las hojas de maíz, lograr una masa suave y respetar el tiempo de cocción al vapor.
Ingredientes
Para la mermelada de zarzamora:
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500 gramos de zarzamora.
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½ taza de azúcar.
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1 cucharada de jugo de limón.
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½ cucharadita de vainilla.
Para la masa:
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1 kilogramo de masa para tamales.
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250 gramos de manteca de cerdo.
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½ taza de azúcar.
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1 cucharadita de polvo para hornear.
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½ cucharadita de sal.
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1 taza de leche.
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½ taza del jugo de la mermelada.
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1 cucharadita de vainilla.
Para el relleno:
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300 gramos de queso crema.
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¼ de taza de azúcar glass.
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1 cucharadita de vainilla.
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Un poco de la mermelada preparada.
Para envolver:
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Entre 25 y 30 hojas de maíz.
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Agua caliente para remojarlas.
Paso a paso para preparar los tamales
1. Hidratar las hojas de maíz. Coloca las hojas en un recipiente con agua caliente y déjalas remojar durante aproximadamente 30 minutos, hasta que estén flexibles. Después, escúrrelas para retirar el exceso de agua.
2. Preparar la mermelada. Pon las zarzamoras en una olla junto con el azúcar y el jugo de limón. Cocina de 8 a 10 minutos, removiendo para evitar que la fruta se pegue, hasta obtener una mezcla espesa. Incorpora la vainilla al final. Reserva algunas zarzamoras para el relleno y separa media taza del jugo para utilizarlo en la masa.
3. Elaborar la masa. Bate la manteca hasta que adquiera una consistencia esponjosa. Agrega el azúcar, la sal y el polvo para hornear. Incorpora poco a poco la masa para tamales y después añade la leche, la vainilla y el jugo de zarzamora reservado. Mezcla hasta conseguir una preparación suave, húmeda y fácil de extender, sin que quede líquida.
4. Preparar el relleno de queso crema. Mezcla el queso crema con el azúcar glass y la vainilla hasta que los ingredientes se integren. Esta preparación aportará cremosidad al centro de cada tamal.
5. Formar los tamales. Extiende una capa de masa sobre cada hoja de maíz. Coloca en el centro una cucharada de la mezcla de queso crema y agrega dos o tres zarzamoras de la mermelada. Si lo deseas, incorpora una pequeña cantidad adicional de mermelada. Dobla los lados de la hoja hacia el centro y después pliega la parte inferior para cerrar el tamal.
6. Cocinar al vapor. Acomoda los tamales en posición vertical dentro de una vaporera, procurando que queden bien sujetos. Tapa y cocina durante aproximadamente 60 a 75 minutos. Comprueba que estén listos cuando la masa se desprenda fácilmente de las hojas. Al terminar, déjalos reposar unos 10 minutos antes de servir.
Consejos para disfrutar esta receta
Para complementar el sabor de los tamales, puedes espolvorear un poco de azúcar glass y añadir zarzamoras frescas al momento de servir. También es recomendable comprobar que la masa conserve suficiente humedad durante la preparación para conseguir una textura suave después de la cocción.
La cantidad de relleno debe ser moderada para facilitar el cierre de las hojas y evitar que el queso crema o la mermelada se salgan durante el cocimiento.
Los tamales de zarzamora con queso crema son una opción para quienes disfrutan los postres tradicionales con un toque diferente. Su preparación reúne ingredientes de la cocina mexicana y una fruta destacada por su producción en el país.
Finalmente, comprar zarzamoras y otros productos agrícolas en mercados locales puede ayudar a fortalecer los canales de comercialización de los productores y contribuir a la economía de sus comunidades.
