La universidad busca acercar a productores mexiquenses nuevas variedades de maíz con propiedades nutracéuticas, mayor productividad y potencial para el desarrollo de alimentos innovadores.
La riqueza genética de los maíces nativos mexicanos continúa convirtiéndose en una fuente de innovación para el campo nacional. A través de una alianza entre la Universidad Autónoma Chapingo y el Gobierno del Estado de México, productores mexiquenses podrán acceder a avances científicos y tecnológicos enfocados en el aprovechamiento de variedades con alto valor nutricional y comercial, entre ellas el maíz púrpura.
Esta variedad destaca por su contenido de compuestos antioxidantes y por las posibilidades que ofrece para el desarrollo de alimentos funcionales, productos nutracéuticos y nuevas alternativas agroindustriales. Su potencial ha despertado el interés de investigadores que buscan fortalecer la productividad agrícola sin perder de vista la conservación de los recursos genéticos originarios del país.
El trabajo forma parte del Proyecto Prioritario de Maíz (PPM), una iniciativa impulsada por Chapingo para aprovechar la diversidad genética de los maíces nativos y generar semillas más resistentes, productivas y adaptadas a las necesidades actuales del sector agrícola.
«Estas variedades representan una oportunidad para fortalecer la alimentación preventiva mediante el desarrollo de alimentos funcionales y productos con propiedades antioxidantes», destacó Romel Olivares Gutiérrez, investigador del Proyecto Prioritario de Maíz.
Además de su aplicación en el campo, el maíz púrpura abre oportunidades para la elaboración de nuevos productos con valor agregado. Entre las opciones que actualmente se encuentran en desarrollo destacan harinas funcionales, tortillas premium, tostadas, totopos, bebidas antioxidantes, suplementos alimenticios, galletas y pigmentos naturales destinados a distintas industrias.
La estrategia también contempla la creación del futuro Instituto Universitario del Maíz, un espacio que estaría dedicado a la investigación, conservación y aprovechamiento de este cultivo emblemático para México.
De acuerdo con la propuesta presentada por especialistas de Chapingo, el instituto impulsaría proyectos relacionados con el mejoramiento genético, la generación de híbridos de alto rendimiento, la conservación del germoplasma nativo y la producción de semillas de calidad para diversos sectores productivos.
Asimismo, se busca fortalecer la protección de la biodiversidad asociada a los pueblos originarios, reconociendo el valor cultural e histórico del maíz como uno de los pilares de la identidad mexicana.
Con estas acciones, la Universidad Autónoma Chapingo y las autoridades agrícolas buscan convertir al maíz púrpura en un ejemplo de cómo la ciencia, la innovación y el conocimiento tradicional pueden trabajar juntos para impulsar la autosuficiencia alimentaria, generar nuevas oportunidades económicas y preservar uno de los patrimonios bioculturales más importantes del país.
