Especialistas del INIFAP trabajan con productores y técnicos para mejorar el manejo de la caña de azúcar y aumentar la competitividad de una de las actividades agrícolas más importantes de la región.
La caña de azúcar continúa siendo uno de los cultivos más importantes para la economía de Tabasco, donde miles de familias dependen de esta actividad para generar ingresos y empleo. Con el objetivo de fortalecer la productividad y sostenibilidad del sector, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) llevó a cabo una serie de capacitaciones dirigidas a personal técnico vinculado con esta cadena productiva.
Las actividades se desarrollaron en coordinación con el Ingenio Presidente Benito Juárez, ubicado en el municipio de Cárdenas, una de las principales zonas productoras de caña de azúcar en la entidad. En total, 32 técnicas y técnicos participaron en jornadas de actualización enfocadas en la aplicación de nuevas herramientas para mejorar el rendimiento de los cultivos.
«El INIFAP fortalece al sector agropecuario mediante acciones de capacitación, innovación y transferencia de tecnología y, con ello, eleva la productividad y sostenibilidad de los cultivos estratégicos del país», destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Durante las sesiones se abordaron temas relacionados con la fertilización inteligente basada en análisis de suelo, la selección de variedades más adecuadas para cada región y el establecimiento de semilleros con altos estándares de calidad genética y sanitaria.
Estas estrategias buscan que los productores cuenten con mejores herramientas para enfrentar desafíos como las variaciones climáticas, el desgaste de los suelos y la necesidad de incrementar la eficiencia en los procesos productivos.
La importancia de la caña de azúcar en México se refleja en los niveles de producción registrados durante los últimos años. De acuerdo con datos oficiales, en 2025 el país produjo más de 51.5 millones de toneladas de caña de azúcar en cerca de 793 mil hectáreas distribuidas en 16 estados productores.
Además de abastecer al mercado nacional, la industria azucarera mexicana mantiene una presencia relevante en el comercio internacional. Durante 2024, las exportaciones de azúcar generaron ingresos por alrededor de 434 millones de dólares, con Estados Unidos, Marruecos y Canadá entre los principales destinos.
En este contexto, Tabasco se ha consolidado como uno de los actores más importantes del sector. Tan solo en 2025, la entidad registró una producción superior a los 2.1 millones de toneladas, gracias al trabajo desarrollado en municipios como Cárdenas y Huimanguillo, donde operan importantes ingenios azucareros.
Las autoridades consideran que la capacitación constante, la investigación aplicada y la transferencia de tecnología serán fundamentales para mantener la competitividad del cultivo en los próximos años y garantizar que continúe siendo una fuente de desarrollo para las comunidades rurales.
Con iniciativas como estas, el INIFAP reafirma su papel como aliado estratégico del sector agropecuario mexicano, promoviendo prácticas que permitan incrementar la productividad sin descuidar la sostenibilidad de los recursos naturales.
