La capacitación, la tecnología y los proyectos productivos buscan abrir caminos para que las juventudes rurales desarrollen sus capacidades sin dejar sus comunidades.
Las juventudes representan una pieza importante para el futuro del campo mexicano. En el marco del Día Internacional de la Juventud, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó la importancia de generar oportunidades de educación, capacitación, empleo y emprendimiento para quienes viven en comunidades rurales.
Aunque las juventudes enfrentan dificultades como el acceso limitado a empleos bien remunerados, educación, internet y servicios, el campo también puede convertirse en un espacio para desarrollar proyectos productivos y aprovechar nuevas tecnologías.
Programas como Producción para el Bienestar buscan acercar a las nuevas generaciones a las actividades agropecuarias y a la transición agroecológica. A través de su Estrategia de Acompañamiento Técnico, jóvenes de Jóvenes Construyendo el Futuro participan como capacitadores y asistentes técnicos junto a pequeñas y pequeños productores.
Las Escuelas de Campo también permiten que jóvenes y productores intercambien conocimientos y aprendan prácticas como la elaboración de composta, el uso de microorganismos benéficos y el manejo agroecológico de plagas.
Además, el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla ofrece oportunidades para jóvenes de entre 18 y 29 años mediante su incorporación como aprendices en tortillerías, donde pueden capacitarse mientras aprenden un oficio relacionado con uno de los alimentos más representativos de México.
«El campo también representa un espacio de oportunidades para las nuevas generaciones», destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Con educación, capacitación y acceso a herramientas tecnológicas, las juventudes pueden convertirse en protagonistas de la transformación del campo y contribuir al desarrollo sostenible de sus comunidades.
