Durante el primer semestre de 2026 se realizaron 4 mil 520 tianguis campesinos, donde productores comercializaron directamente maíz, frijol, frutas, verduras y otros alimentos.
Durante el primer semestre de 2026, los tianguis campesinos de Sembrando Vida se consolidaron como espacios de comercialización directa entre quienes producen alimentos y las familias consumidoras. De enero a junio se llevaron a cabo 4 mil 520 tianguis en diferentes puntos del país.
La estrategia busca acercar productos frescos, locales y de temporada a las familias, al mismo tiempo que permite que las personas dedicadas al campo obtengan una mayor parte del valor generado por sus cosechas y productos elaborados.
Uno de los principales objetivos de estos espacios es reducir las cadenas de intermediación. Al establecer una relación más directa entre productores y consumidores, se busca evitar costos adicionales que pueden incrementar el precio final de los alimentos y disminuir los ingresos de quienes trabajan la tierra.
Del campo directamente a las familias
Los tianguis son organizados desde las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC), donde las sembradoras y los sembradores colaboran en la planeación de sus actividades productivas, comparten conocimientos y coordinan procesos de acopio, transformación y comercialización.
La variedad de productos depende de cada región, pero las familias pueden encontrar alimentos como maíz, frijol, frutas, verduras, huevo, alimentos preparados y productos transformados.
El maíz y el frijol tienen especial importancia debido a su presencia en la alimentación mexicana, mientras que las frutas y verduras de temporada permiten complementar la oferta disponible en estos espacios.
“La venta directa, sin intermediarios, ayuda a que las familias accedan a alimentos a mejores precios y a que una mayor parte del valor permanezca en las comunidades campesinas”.
Beneficios para consumidores y productores
La venta directa genera beneficios tanto para quienes compran como para quienes producen. Para las familias consumidoras, los tianguis representan una alternativa cercana para adquirir alimentos locales y frescos.
Para las productoras y productores, estos espacios permiten comercializar sus cosechas y productos transformados de manera más directa, con la posibilidad de obtener un precio más justo por su trabajo.
Además, la comercialización local contribuye a que una mayor proporción del dinero generado por las ventas permanezca dentro de las propias comunidades.
El papel de la pequeña producción
Los tianguis campesinos también ponen en primer plano la importancia de la agricultura de pequeña escala para la alimentación del país. Desde sus parcelas, las familias campesinas producen alimentos, conservan semillas y mantienen conocimientos agrícolas que forman parte de la diversidad del campo mexicano.
“Cuando los alimentos pasan directamente de las manos que los cultivan a las mesas de quienes los consumen, se construye justicia para el campo mexicano”.
Con miles de tianguis realizados durante los primeros seis meses de 2026, Sembrando Vida impulsa una forma de comercialización que conecta a las comunidades productoras con las familias consumidoras y fortalece los mercados locales.
