El emblemático inmueble reabre sus puertas con tecnología de punta, mayor capacidad y mejoras estructurales tras casi dos años de trabajos.
El renovado Estadio Banorte está listo para volver a la actividad con el partido entre México y Portugal, luego de más de 20 meses de intensas remodelaciones con miras al Mundial 2026. La transformación del histórico recinto incluyó una inversión cercana a los 300 millones de dólares, apostando por modernizar cada rincón sin perder su esencia.
Durante el proceso, el empresario Emilio Azcárraga supervisó de cerca los avances, siguiendo una tradición familiar ligada al estadio desde su construcción original. La renovación contempló desde una nueva cancha y pantallas de última generación hasta mejoras en seguridad, sonido y experiencia para los aficionados.
Uno de los cambios más destacados es el aumento en la capacidad, que ahora alcanza más de 87 mil espectadores, además de la incorporación de tecnología como cámaras de videovigilancia y zonas exclusivas para el público.
El comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, Mikel Arriola, destacó la importancia del proyecto al señalar: «Esta inversión no solo moderniza el estadio, también garantiza el futuro del futbol mexicano en las próximas décadas».
El inmueble también cumple con los requisitos internacionales para albergar partidos de Copa del Mundo, incluyendo modificaciones en accesos, iluminación y superficie de juego avalada por FIFA.
Con estas mejoras, el Estadio Banorte se perfila como uno de los escenarios más importantes del Mundial 2026, manteniendo su legado histórico mientras entra en una nueva era.



