La Secretaría de Agricultura recomienda seguir una serie de pasos sencillos para eliminar suciedad y microorganismos de los alimentos frescos antes de consumirlos.
Las frutas y verduras son fundamentales para mantener una alimentación equilibrada gracias a su aporte de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes. Sin embargo, antes de consumirlas, es importante lavarlas y desinfectarlas correctamente para reducir la presencia de suciedad y microorganismos que pueden adquirirse durante su producción, transporte y comercialización.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural exhortó a las familias mexicanas a convertir este procedimiento en un hábito cotidiano, ya que contribuye a mejorar la seguridad alimentaria dentro del hogar y complementa las acciones que realizan productores y autoridades para ofrecer alimentos de calidad.
Entre los principales beneficios de lavar adecuadamente frutas y verduras se encuentran la eliminación de tierra y polvo, la reducción de bacterias, virus y otros microorganismos, así como la disminución de residuos superficiales derivados de su manejo antes de llegar al consumidor.
Para realizar una limpieza adecuada, la dependencia recomienda comenzar con el lavado de manos utilizando agua y jabón durante al menos 20 segundos. Posteriormente, es necesario desinfectar las superficies y utensilios que estarán en contacto con los alimentos antes de iniciar su preparación.
Las frutas y verduras deben enjuagarse bajo el chorro de agua mientras se frotan suavemente con jabón neutro apto para alimentos. En el caso de productos con cáscara firme, como papas, zanahorias, pepinos, melones o sandías, se aconseja utilizar un cepillo de cerdas suaves exclusivo para uso en la cocina.
Los vegetales de hoja, como lechuga, espinaca o cilantro, requieren separar y lavar cada hoja individualmente, mientras que frutas delicadas como fresas o zarzamoras deben manipularse con cuidado para evitar dañarlas durante el enjuague.
«Lavar adecuadamente frutas y verduras ayuda a eliminar tierra, polvo y suciedad visible, además de reducir la presencia de bacterias, virus y otros microorganismos», destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Como último paso, la dependencia recomienda desinfectar los alimentos utilizando productos autorizados para este fin, respetando las instrucciones del fabricante, secarlos con papel desechable o un paño limpio y consumirlos de inmediato o mantenerlos refrigerados para conservar su frescura.
