La Secretaría de Agricultura invita a aprovechar los productos de temporada por sus beneficios nutricionales, su frescura y el apoyo que representan para las familias productoras del campo mexicano.
Con la llegada del verano, el campo mexicano ofrece una amplia variedad de frutas y verduras que destacan por su frescura, sabor y valor nutricional. Gracias a las condiciones climáticas de la temporada, durante los meses de julio y agosto es posible encontrar productos con mayor calidad, ideales para mantener una alimentación equilibrada e hidratada.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural señaló que consumir alimentos de temporada no solo beneficia la salud, sino que también impulsa la economía de las comunidades rurales y favorece prácticas de consumo más sostenibles.
Entre los productos más representativos de esta época se encuentran el chile poblano y la granada roja, ingredientes esenciales para preparar los tradicionales chiles en nogada, uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía mexicana.
Las verduras de hoja verde, como la acelga, espinaca y verdolaga, también sobresalen durante esta temporada por su contenido de hierro, folatos, fibra y ácidos grasos omega-3 de origen vegetal, nutrientes que contribuyen al buen funcionamiento del organismo y fortalecen la salud ósea, digestiva y ocular.
En cuanto a las frutas, la papaya y la ciruela son recomendadas por sus beneficios para la digestión, mientras que la sandía, piña y tuna ayudan a mantener una adecuada hidratación gracias a su alto contenido de agua y aportan vitaminas, minerales y fibra que favorecen el tránsito intestinal.
«Estos alimentos están en su mejor momento, son ricos en agua, fibra, vitaminas y minerales, ideales para mantener una dieta balanceada», destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
La dependencia también recordó que adquirir productos de temporada ofrece diversas ventajas, como obtener alimentos con mejor sabor, aroma y textura, acceder a precios más accesibles debido a la mayor oferta y contribuir a reducir el impacto ambiental al consumir productos locales que requieren menos transporte.
Además, estas frutas y verduras pueden incorporarse fácilmente a la alimentación diaria en ensaladas, sopas, guisados, guarniciones o como colaciones frescas, convirtiéndose en una opción saludable para toda la familia durante la temporada de calor.
