Las Escuelas de Campo impulsan el uso de bioinsumos sustentables como el caldo sulfocálcico para reducir químicos y mejorar la producción agrícola.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural continúa impulsando la transición agroecológica en la Ciudad de México mediante capacitaciones dirigidas a productores de pequeña y mediana escala, enfocadas en el uso de bioinsumos sustentables y técnicas de producción amigables con el medio ambiente.
A través de las Escuelas de Campo (ECAs), agricultores capitalinos reciben acompañamiento técnico para profesionalizar sus procesos y disminuir el uso de productos químicos sintéticos en los cultivos.
Como parte de estas actividades, la representación de Agricultura en la Ciudad de México y el Colegio de Postgraduados impartieron el taller “Manejo integral de fertilización y elaboración de caldo sulfocálcico” en la comunidad de San Nicolás Totolapan, ubicada en la alcaldía Magdalena Contreras.
El caldo sulfocálcico es un bioinsumo mineral de origen agroecológico utilizado como insecticida, fungicida y acaricida, además de funcionar como bioestimulante para fortalecer raíces, favorecer la floración y mejorar el desarrollo de los frutos.
De acuerdo con Agricultura, este preparado destaca por ser económico, fácil de elaborar y accesible para productores organizados que buscan alternativas sustentables para proteger sus cultivos.
La preparación incluye ingredientes como azufre, cal viva, cenizas y agua, los cuales son hervidos hasta obtener una mezcla de color vino que posteriormente puede aplicarse en los cultivos una vez fría.
“Es una alternativa rentable y económicamente justa para las y los productores de la región”, destacó la dependencia federal sobre el uso de este bioinsumo.
Las autoridades también informaron que hasta ahora más de 170 mil productores de pequeña y mediana escala han recibido acompañamiento técnico mediante cuatro mil 988 Escuelas de Campo en distintas regiones del país.
El Gobierno federal señaló que estas acciones forman parte de la estrategia nacional para fortalecer una agricultura más sustentable, resiliente y con menor impacto ambiental.
