El máximo ícono del baloncesto brasileño priorizó defender a Brasil y renunció a la mejor liga del mundo.
Oscar Schmidt, considerado el mejor basquetbolista en la historia de Brasil, dejó una carrera legendaria llena de títulos y récords internacionales, aunque siempre quedó una gran pregunta entre los aficionados: ¿por qué nunca jugó en la NBA?
En 1984, durante el histórico Draft en el que también fueron seleccionados Michael Jordan, Hakeem Olajuwon y Charles Barkley, Schmidt fue elegido con la selección número 131 por los New Jersey Nets. En ese momento brillaba en el baloncesto italiano con el Juvecaserta y tenía nivel suficiente para competir en la liga estadounidense.
La principal razón de su ausencia en la NBA fue una norma vigente en esa época: los jugadores de la liga no podían participar con sus selecciones nacionales en torneos organizados por la FIBA ni en Juegos Olímpicos. Para Oscar, vestir la camiseta de Brasil siempre fue prioridad absoluta.
Gracias a esa decisión, Schmidt representó a su país en cinco Juegos Olímpicos y protagonizó momentos históricos como la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1987, cuando Brasil derrotó a Estados Unidos en Indianápolis.
Décadas después, la NBA reconoció su legado al invitarlo al All-Star Weekend de 2017. Tras participar en un partido de exhibición, el brasileño agradeció emocionado el homenaje. “Fue absolutamente hermoso. Estoy inmensamente agradecido”, declaró.
Oscar Schmidt construyó una carrera distinta a la de muchas estrellas de su generación: eligió a su país antes que la NBA y se convirtió en una leyenda eterna del baloncesto mundial.
