Su participación abarca desde la captura y procesamiento de especies hasta la elaboración de artes de pesca y la comercialización de productos.
En las comunidades costeras y rurales de México, las mujeres indígenas desempeñan un papel fundamental en las actividades pesqueras y acuícolas. Además de contribuir a la economía de sus familias, mantienen conocimientos y prácticas tradicionales que han pasado de generación en generación.
Su participación está presente en diferentes etapas de la cadena productiva. Algunas elaboran y reparan artes de pesca, mientras que otras participan directamente en la captura de especies acuáticas. En tierra, también realizan labores como la limpieza y procesamiento de productos pesqueros, el cuidado y alimentación de crías de peces y la comercialización de lo que producen.
La pesca y la acuacultura también representan una parte importante de la alimentación de sus familias. A través de estas actividades, las mujeres indígenas han conservado recetas y formas tradicionales de preparar los productos del mar y de los ríos, convirtiéndose en transmisoras de conocimientos que forman parte de la identidad cultural de sus comunidades.
Sin embargo, pese a su importancia económica, social y cultural, las mujeres y niñas indígenas todavía enfrentan brechas sociales y económicas que pueden limitar sus oportunidades y su bienestar.
Por esta razón, cada 5 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Indígenas, una fecha establecida para reconocer sus aportaciones, visibilizar los desafíos que enfrentan y promover el respeto de sus derechos.
En México, esta conmemoración tiene especial relevancia debido a la presencia de millones de mujeres indígenas en distintas regiones del país. De acuerdo con los datos citados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en México viven 11.9 millones de mujeres indígenas.
En 2025, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró el Año de la Mujer Indígena, como una forma de reconocer su importancia en la historia, la cultura y los procesos de transformación de México.
Dentro de este contexto, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) impulsa acciones para fortalecer la participación de las mujeres indígenas en las actividades productivas relacionadas con el campo y el mar.
A través de Conapesca, por ejemplo, se impulsa la actividad económica de 11 mil 332 mujeres indígenas mediante el Componente de Bienpesca, buscando fortalecer su participación dentro del sector pesquero y acuícola.
“Las mujeres indígenas preservan conocimientos ancestrales y contribuyen a la economía de sus familias.”
Reconocer su trabajo también significa valorar los conocimientos que poseen sobre los ecosistemas, las especies acuáticas y las formas tradicionales de aprovechamiento de los recursos naturales.
Las mujeres indígenas son, de esta manera, parte esencial de las comunidades pesqueras y acuícolas de México. Su trabajo permite mantener actividades productivas, conservar tradiciones y transmitir conocimientos que forman parte del patrimonio cultural del país.
