Dom. Sep 20th, 2026
La SEP recordó la participación de las mujeres en las labores de rescate, atención, organización y reconstrucción después del sismo de 1985.
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La SEP destacó la participación de rescatistas, enfermeras, trabajadoras y organizaciones de mujeres que ayudaron a enfrentar la emergencia y defendieron el derecho a una vivienda digna.

Solidaridad en medio de la emergencia

A 41 años del sismo ocurrido el 19 de septiembre de 1985, la Secretaría de Educación Pública (SEP) recordó la participación que tuvieron miles de mujeres durante uno de los desastres que marcó la historia reciente de la Ciudad de México.

Durante la sección “Mujeres en la Historia”, la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, señaló que su participación no se limitó a las primeras horas de la emergencia, sino que continuó durante las labores de atención, organización ciudadana y reconstrucción.

“Las mujeres se convirtieron en la columna vertebral de la solidaridad ciudadana”.

Entre las mujeres que participaron en la emergencia estuvieron rescatistas, médicas y enfermeras. Algunas colaboraron directamente en las zonas afectadas, mientras otras ayudaron a reorganizar los servicios hospitalarios y a brindar atención a las personas heridas.

Organización para atender a los damnificados

Con el paso de los días, la participación femenina también se extendió al abastecimiento de alimentos, la instalación de albergues y el cuidado de niñas, niños y personas afectadas.

En el Hospital General de México, trabajadoras del sector salud contribuyeron a reorganizar la atención médica y a trasladar pacientes hacia espacios donde fuera posible continuar con los servicios.

La labor de las mujeres también llegó a los campamentos de damnificados, donde participaron en la organización de las comunidades y en las conversaciones con las autoridades sobre las alternativas para recuperar sus viviendas.

La vivienda como una demanda social

Después de la emergencia, diversas organizaciones de damnificados comenzaron a exigir que las familias afectadas pudieran permanecer en sus comunidades y contar con opciones de vivienda digna.

La SEP destacó la participación de mujeres en agrupaciones como la Coordinadora Única de Damnificados, la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre, la Unión Popular Centro Morelos y la Unión Popular Nueva Tenochtitlán.

Desde estos espacios, las participantes defendieron la vivienda como un derecho y cuestionaron propuestas que implicaran trasladar a las familias hacia zonas alejadas de sus lugares de origen.

Las trabajadoras también se organizaron

Otro de los sectores que tuvo una participación destacada fue el de las trabajadoras de la industria de la confección. Tras la pérdida de compañeras y de fuentes laborales, principalmente en zonas como San Antonio Abad, las costureras comenzaron un proceso de organización sindical.

Este movimiento dio origen al Sindicato de Costureras 19 de Septiembre, encabezado por Evangelina Corona, y se convirtió en una de las expresiones de organización laboral surgidas después del terremoto.

Además, mujeres vinculadas con el periodismo documentaron las consecuencias del desastre y dieron visibilidad a las necesidades y demandas de las comunidades afectadas.

La SEP señaló que recordar estas experiencias permite reconocer el papel de las mujeres en la respuesta ante emergencias y comprender cómo la solidaridad ciudadana también puede convertirse en organización social y participación colectiva.

Por DG

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