El sector agroalimentario mexicano amplía su presencia en Europa con exportaciones de productos agrícolas, pesqueros y ganaderos hacia el mercado checo.
Aunque México y República Checa pueden encontrarse como rivales dentro de la cancha, fuera del terreno deportivo ambas naciones han construido una relación basada en la cooperación y el intercambio comercial. El sector agroalimentario mexicano continúa ganando presencia en Europa gracias a la calidad de sus productos y a la apertura de nuevos mercados internacionales.
Durante los últimos años, el comercio agroalimentario entre ambos países alcanzó un intercambio histórico de 39 millones de dólares, resultado de una relación comercial sustentada en la confianza, la complementariedad de sus mercados y el trabajo conjunto para impulsar al campo mexicano.
De acuerdo con cifras del sector, México registró exportaciones agroalimentarias hacia República Checa por 30 millones de dólares, mientras que las importaciones provenientes de ese país alcanzaron los 9 millones de dólares, generando un saldo favorable de 21 millones de dólares para nuestro país.
“Los productos mexicanos tienen una gran oportunidad de competir en mercados internacionales gracias a la calidad, diversidad y esfuerzo de quienes forman parte del sector agroalimentario”, señaló la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
Entre 2021 y 2025, el intercambio comercial agroalimentario entre México y República Checa mantuvo un crecimiento promedio anual de 10.5 por ciento, impulsado por la participación de productores agrícolas, pesqueros y ganaderos que cumplen con estándares internacionales.
Entre los productos mexicanos con mayor presencia en el mercado checo destacan las cortezas de cítricos, melones y sandías, cerveza, agua mineral, harina de maíz, hortalizas en vinagre, salsas, frutas frescas y nuez de nogal. En total, México logró colocar más de 5 mil 600 toneladas de productos de alto valor comercial.
Esta relación comercial también representa una oportunidad de crecimiento con la implementación del Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, el cual permitirá mejorar las condiciones de acceso para productos agropecuarios mexicanos mediante la reducción de aranceles y la protección de indicaciones geográficas.
La colaboración entre México y República Checa demuestra que los vínculos entre ambas naciones van más allá del deporte, fortaleciendo la economía rural y abriendo nuevas oportunidades para productores mexicanos en mercados internacionales.
