La emblemática bebida mexicana obtiene una fecha oficial para celebrar su historia, impacto económico y legado cultural.
El tequila, uno de los símbolos más representativos de México, ya cuenta con un día oficial para su celebración. La Cámara de Senadores aprobó declarar el 24 de julio como el Día Nacional del Tequila, una fecha que busca reconocer su importancia cultural, económica y social.
Esta bebida, profundamente ligada a la identidad mexicana, ha trascendido fronteras y se ha consolidado como uno de los destilados más reconocidos a nivel mundial, presente en celebraciones, tradiciones y momentos especiales.

Con esta decisión, se deja atrás el decreto de 2018 que establecía el tercer sábado de marzo como día conmemorativo. A partir de ahora, cada 24 de julio será una oportunidad para reflexionar sobre el papel del tequila en la historia del país, así como su impacto en la economía y en las comunidades productoras.
“El tequila es más que una bebida: es identidad, tradición y sustento para miles de familias mexicanas”, destacan autoridades del sector agroalimentario.
El tequila se elabora a partir del agave azul, una planta originaria de México cuya transformación implica un proceso artesanal que incluye la jima, cocción, fermentación, destilación y, en algunos casos, añejamiento.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en 2024 la producción de agave alcanzó cerca de 2 millones 43 mil toneladas. La mayor parte de esta producción se concentra en estados como Jalisco, Guanajuato y Michoacán.
Además de su relevancia cultural, el tequila es un motor económico clave. Es el segundo producto agroindustrial más importante del país, solo por detrás de la cerveza, y sus exportaciones superaron los 4 mil millones de dólares en 2024, llegando a mercados como Estados Unidos, Japón y Canadá.
El establecimiento del Día Nacional del Tequila no solo busca celebrar esta bebida, sino también reconocer los desafíos que enfrenta el sector, desde la sostenibilidad del cultivo hasta la preservación de sus procesos tradicionales.
