El receptor de Kansas City queda libre de sanciones disciplinarias mientras continúan otros procesos fuera de la liga.
La NFL dio por finalizada la investigación sobre Rashee Rice, receptor de los Kansas City Chiefs, concluyendo que no existen elementos suficientes para determinar una violación a la política de conducta personal de la liga.
Tras revisar el caso, la liga decidió no imponer sanciones disciplinarias al jugador de 25 años, lo que le permitirá enfocarse plenamente en la próxima temporada 2026-27. La investigación también incluyó acusaciones realizadas por su expareja, las cuales quedaron oficialmente cerradas dentro del ámbito de la NFL.
“No existían pruebas suficientes para sustentar que hubiera violado la política de conducta personal”, indicó la liga en su resolución, marcando el cierre de un proceso que generó atención mediática durante varios meses.
Por su parte, el entorno del jugador reaccionó con alivio ante la decisión. “El Sr. Rice desea agradecer a la NFL por su exhaustiva investigación y espera con entusiasmo el inicio de la temporada”, expresó su abogado, Sean Lindsey, en un comunicado.
A pesar de esta resolución, el historial reciente de Rice sigue siendo un tema relevante. En 2024, el receptor estuvo involucrado en un accidente automovilístico en Texas, en el que se vio implicado tras conducir a alta velocidad y abandonar la escena. Por ese caso, enfrentó consecuencias legales y una suspensión de seis partidos por parte de la liga en la temporada pasada.
Además, existen procesos legales fuera del ámbito deportivo que continúan su curso, por lo que la situación del jugador aún no está completamente cerrada en otros frentes.
Los Chiefs, por su parte, no emitieron comentarios tras el anuncio, aunque la decisión representa una noticia positiva para el equipo, que podrá contar con uno de sus receptores clave sin restricciones disciplinarias adicionales.
Con esta resolución, la NFL busca cerrar uno de los casos más mediáticos recientes relacionados con la conducta de sus jugadores, dejando claro que sus decisiones se basan en la evidencia disponible dentro de sus propios procesos internos.
