Este miércoles, el ejercito de Israel perpetró una serie de bombardeos sobre las principales ciudades de Líbano, dejando un número elevado de muertos y heridos

En palabras del propio gobierno israelí esta operación se trata del mayor ataque aéreo desde que empezó el conflicto en medio oriente, alcanzando en tan solo 10 minutos más de 100 objetivos que calificó como centros estratégicos de mando y emplazamientos militares de Hezbolá. Los ataques se concentraron en los suburbios del sur de Beirut, el sur de Líbano y el oriental Valle de la Becá. Israel llevó a cabo esta operación tan solo unas horas después de que la oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, asegurara que el reciente alto el fuego entre Estados Unidos e Irán -mediado por Pakistán- excluye el conflicto en Líbano.
Tras la caída de las bombas, el Ministerio de Salud de Líbano declaró que hasta el momento las cifras fatales se encuentran en 112 muertos y 837 heridos, mientras que la Defensa Civil del país cifró el número de fallecidos en 254 y el de heridos en 1.100. Además de la devastación y el número indeterminado de personas que aún permanecen atrapadas bajo los escombros, los hospitales se encuentran totalmente desbordados.

Mientras tanto el gobierno de Irán, cuya propuesta de alto al fuego con los Estados Unidos contempla el cese de hostilidades en Líbano, considera los ataques israelíes una violación clara y abierta de dicha tregua tregua. Al respecto el presidente Donald Trump declaró que la milicia armada de Hezbolá, no fue incluida dentro de los acuerdos de paz, y definió la situación en Líbano como un conflicto aparte.