Vie. Jun 5th, 2026
Especialistas y técnicos participan en acciones de preservación genética para fortalecer la diversidad de maíces nativos en México.
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La incorporación de 230 accesiones de maíz nativo al banco nacional de germoplasma busca proteger la riqueza genética de uno de los cultivos más importantes para México.

La conservación del maíz nativo continúa consolidándose como una de las principales estrategias para proteger la biodiversidad agrícola y garantizar la seguridad alimentaria del país. En este contexto, Chihuahua dio un paso importante al fortalecer los esfuerzos de preservación genética de este cultivo fundamental para la identidad y el desarrollo de México.

A través de una jornada de capacitación técnica impulsada por el Centro Nacional de Recursos Genéticos (CNRG) del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), especialistas, coordinadores territoriales y personal técnico participaron en actividades orientadas a la conservación y manejo adecuado de semillas de maíces nativos.

Como resultado de estas acciones, el banco nacional de germoplasma incorporó 230 accesiones de maíz originarias de distintas regiones del estado de Chihuahua. Estas muestras representan un valioso patrimonio genético debido a su adaptación a diversas condiciones ambientales y su potencial para enfrentar los desafíos agrícolas del futuro.

«Nuestros maíces nativos representan una herramienta clave para enfrentar desafíos globales como la pérdida de biodiversidad, la degradación ambiental y la homogenización de los sistemas productivos», destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Durante las sesiones de capacitación, especialistas abordaron temas relacionados con el acondicionamiento de semillas, el resguardo de germoplasma, la documentación de accesiones y las estrategias de conservación a mediano y largo plazo.

El objetivo principal fue fortalecer las capacidades técnicas de quienes participan directamente en la colecta, identificación y preservación de variedades nativas, garantizando que los procesos se realicen bajo criterios científicos y de conservación adecuados.

La riqueza genética contenida en estas variedades tradicionales resulta fundamental para el desarrollo de cultivos más resistentes a enfermedades, plagas y fenómenos asociados al cambio climático. Además, permite conservar características únicas que podrían ser esenciales para la producción agrícola de las próximas generaciones.

Más allá de su importancia productiva, el maíz nativo forma parte del patrimonio biocultural de México. Su preservación contribuye a mantener conocimientos ancestrales, prácticas agrícolas tradicionales y una diversidad genética que ha sido construida durante miles de años por comunidades campesinas e indígenas.

Con estas acciones, Chihuahua se suma a los esfuerzos nacionales para fortalecer la soberanía alimentaria y proteger uno de los recursos agrícolas más valiosos del país, asegurando que las futuras generaciones puedan seguir beneficiándose de la enorme diversidad de maíces que caracteriza a México.

Por DG

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