El equipo de Glasgow aseguró el campeonato en los minutos finales ante Hearts y alcanzó su quinto título consecutivo en Escocia.
El Celtic volvió a reinar en Escocia después de una definición llena de drama. El equipo donde milita el mexicano Julián Araujo derrotó 3-1 al Hearts en la última jornada del campeonato y aseguró su quinto título consecutivo de liga gracias a dos goles en los minutos finales.
El conjunto de Edimburgo estuvo muy cerca de lograr una histórica hazaña y romper una sequía de más de seis décadas sin conquistar el campeonato escocés. Hearts incluso tomó ventaja antes del descanso con un cabezazo de Lawrence Shankland al minuto 43, silenciando por momentos el Celtic Park.
Sin embargo, el Celtic reaccionó rápidamente y empató el encuentro gracias a un penal convertido por Arne Engels justo antes del medio tiempo. En la segunda mitad, el Hearts resistió la presión y mantuvo vivas sus esperanzas de coronarse hasta el cierre del partido.
“El equipo nunca dejó de creer. Sabíamos que una jugada podía cambiarlo todo”, señalaron desde el entorno del Celtic tras el encuentro.
Cuando parecía que el título se escapaba de Glasgow, apareció Daizen Maeda en el minuto 88 para marcar el gol que cambió la historia. La anotación fue anulada inicialmente por fuera de juego, pero tras la revisión del VAR el árbitro validó el tanto, desatando la locura entre los aficionados locales.
Ya en tiempo agregado y con el Hearts completamente volcado al ataque, Callum Osmand aprovechó una portería vacía para sentenciar el encuentro y confirmar un nuevo campeonato para el Celtic.
Con este resultado, el club de Glasgow llegó a 56 títulos de liga y superó al Rangers como el máximo ganador en la historia del futbol escocés. Además, consolidó una hegemonía reciente que lo mantiene como el equipo dominante del país.
Para Julián Araujo, el campeonato representa otro logro importante en su carrera europea, formando parte de una plantilla que volvió a responder en uno de los cierres más emocionantes de la temporada en Escocia.
Mientras tanto, el Hearts volvió a quedarse a las puertas de un campeonato histórico, reviviendo un desenlace doloroso similar al de 1986, cuando también perdió la liga en la última jornada.
