La vigilancia sanitaria y los controles de calidad permiten garantizar alimentos seguros para millones de personas y fortalecen la confianza en la producción nacional.
La seguridad de los alimentos es un elemento fundamental para la salud pública y el bienestar de la población. Por ello, cada 7 de junio se conmemora el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de prevenir riesgos sanitarios a lo largo de toda la cadena de producción y consumo.
Bajo el lema de este año, «De la carga a las soluciones: alimentos inocuos en todas partes», la conmemoración pone énfasis en la necesidad de garantizar que los alimentos lleguen a las mesas de las familias en condiciones seguras y libres de contaminantes que puedan afectar la salud.
De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor de 600 millones de personas enferman cada año por consumir alimentos contaminados, mientras que más de 420 mil fallecen por causas relacionadas con problemas de inocuidad alimentaria.
«El acceso a alimentos seguros es un derecho fundamental y una responsabilidad compartida entre autoridades, productores y consumidores», destaca la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
En México, esta labor es encabezada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), organismo encargado de prevenir, detectar y controlar riesgos sanitarios que puedan afectar la producción agropecuaria, pesquera y acuícola.
Las acciones del organismo abarcan desde la inspección en puertos, aeropuertos y fronteras hasta la supervisión de campos agrícolas, granjas, unidades de producción acuícola y plantas procesadoras. Su objetivo es evitar la entrada de plagas y enfermedades, así como promover prácticas que garanticen la calidad e inocuidad de los alimentos.
Entre los principales ejes de trabajo destacan la inspección sanitaria, la prevención de enfermedades que afectan la producción agroalimentaria, la certificación de buenas prácticas y la supervisión de estándares requeridos para el comercio internacional.
Los resultados reflejan la dimensión de esta tarea. Durante 2025 fueron certificadas más de nueve mil unidades de producción y empaque relacionadas con los sectores agrícola, pecuario y acuícola. Además, se otorgaron cientos de certificados de buenas prácticas para actividades pesqueras y acuícolas, así como registros a establecimientos Tipo Inspección Federal (TIF), considerados una referencia de calidad sanitaria dentro y fuera del país.
La inocuidad alimentaria no depende únicamente de las autoridades. Productores, transportistas, procesadores, comerciantes, restauranteros y consumidores forman parte de una cadena que debe trabajar de manera coordinada para garantizar la seguridad de los alimentos.
La conmemoración de esta fecha busca recordar que la prevención es una herramienta clave para proteger la salud de la población y fortalecer la confianza en los productos que diariamente llegan a los hogares mexicanos.
