En el Día Mundial de la Agricultura se reconoce el trabajo de quienes producen los alimentos y enfrentan los desafíos del campo para mantener activa la economía rural.
La agricultura es una de las actividades fundamentales para el desarrollo de cualquier sociedad, ya que de ella depende gran parte de los alimentos que llegan diariamente a las familias. En México, millones de personas trabajan en el campo para mantener la producción y contribuir al desarrollo de las comunidades rurales.
De acuerdo con información de la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP) de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en México existen más de 6.1 millones de personas que laboran en el sector primario, cifra que representa alrededor del 10.3 por ciento de la fuerza laboral del país. De este grupo, aproximadamente 4.7 millones son trabajadoras y trabajadores agrícolas.
Su actividad permite producir alimentos básicos como maíz, frijol, arroz y trigo, además de frutas y hortalizas que forman parte de la alimentación cotidiana. El trabajo agrícola también proporciona materias primas utilizadas por diferentes sectores de la agroindustria.
La importancia del campo mexicano también se refleja en el comercio internacional. México se encuentra entre los principales productores de alimentos a nivel mundial y destaca por sus exportaciones de productos como aguacate, tomate y cítricos, entre otros.
Pero la labor de quienes trabajan la tierra no se limita a producir alimentos. Las agricultoras y los agricultores también participan en la conservación de conocimientos tradicionales, semillas criollas y prácticas agrícolas que forman parte del patrimonio biocultural del país.
La agricultura representa una actividad fundamental para la alimentación, la economía rural, la cultura y la soberanía alimentaria de México.
Los desafíos que enfrenta el campo
El trabajo agrícola implica enfrentar diversos retos. Entre ellos se encuentran los efectos del cambio climático, la necesidad de utilizar los recursos naturales de manera más sustentable, las condiciones cambiantes del comercio internacional y el acceso a nuevas tecnologías e innovaciones que permitan mejorar la producción.
Uno de los principales desafíos es avanzar hacia una agricultura que utilice de manera más eficiente recursos como el agua y el suelo, especialmente ante los problemas relacionados con la disponibilidad de agua en distintas regiones.
La incorporación de tecnología también puede ayudar a mejorar los procesos de producción y hacer más eficiente el trabajo de las pequeñas y medianas unidades agrícolas.
Programas para fortalecer a los productores
Para atender algunos de estos retos, la política agroalimentaria contempla distintos programas dirigidos a las personas que trabajan en el campo.
Entre ellos se encuentra Producción para el Bienestar, que ofrece acompañamiento técnico y apoyos directos; mientras que Fertilizantes para el Bienestar proporciona insumos para fortalecer la producción agrícola.
También está Sembrando Vida, programa que impulsa actividades productivas y de reforestación en comunidades rurales. Por su parte, Cosechando Soberanía contempla créditos con condiciones preferenciales y seguros relacionados con riesgos climáticos para pequeños productores de alimentos básicos.
Otro de los mecanismos es Precios de Garantía, diseñado para favorecer una comercialización más justa de productos como el maíz y el frijol mediante esquemas de compra directa.
A estas acciones se suman las Tiendas Bienestar, los acuerdos entre productores, industria y comercializadores, así como los proyectos de tecnificación del riego, que buscan mejorar el aprovechamiento del agua utilizada en las zonas agrícolas.
El campo como parte del futuro de México
Cada alimento que llega a la mesa tiene detrás el trabajo de personas que preparan la tierra, siembran, cuidan los cultivos y participan en la cosecha. Por ello, reconocer a las agricultoras y agricultores también significa valorar el papel que desempeñan en la economía y en la vida cotidiana del país.
En el marco del Día Mundial de la Agricultura, celebrado el 9 de septiembre, se destaca la importancia de continuar fortaleciendo al sector agrícola y de generar mejores condiciones para quienes producen los alimentos.
La agricultura mexicana representa así una conexión entre el campo, la alimentación, la economía y las tradiciones. Fortalecerla significa contribuir a que las nuevas generaciones cuenten con alimentos y con un sector rural capaz de enfrentar los desafíos del futuro.
