Capacitación, innovación y trabajo conjunto buscan revitalizar el campo arrocero en el sureste del país.
En el campo mexicano, cada semilla representa una oportunidad. En Campeche, el impulso al cultivo de arroz está tomando fuerza gracias a una estrategia integral que combina ciencia, capacitación y políticas públicas enfocadas en las y los productores.
El llamado Plan Campeche, promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, busca recuperar la autosuficiencia alimentaria del país, colocando al arroz como uno de los cultivos clave para lograrlo.

En este contexto, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias puso en marcha el curso “Manejo agronómico de precisión para mejorar la productividad en arroz de riego y temporal” en la región de Edzná.
Este esfuerzo tiene como objetivo dotar a las y los productores de herramientas prácticas que les permitan mejorar sus cosechas, optimizar recursos y aumentar la rentabilidad de sus parcelas.
“Cuando la ciencia se conecta con el trabajo del campo, se generan soluciones reales para quienes producen nuestros alimentos”, destacaron especialistas del INIFAP durante la capacitación.
El programa se basa en tres pilares fundamentales: el conocimiento técnico aplicado directamente en el campo, la innovación tecnológica para hacer más eficiente la producción y el diseño de políticas públicas centradas en las necesidades del productor.

Durante el curso, las y los participantes adquirieron conocimientos clave como la selección de fechas óptimas de siembra, el manejo integrado de plagas, el uso eficiente del agua y estrategias para mejorar la rentabilidad sin comprometer la sustentabilidad.
Estas acciones no solo impactan en la producción, sino también en el bienestar de las comunidades rurales, al reducir costos y mejorar la calidad de vida de quienes dependen del campo.

El papel del INIFAP ha sido fundamental en el desarrollo del arroz en México. A lo largo de los años, ha generado variedades que han marcado la historia agrícola del país, como Campeche A80 y Cárdenas A80, además de nuevas opciones con alto potencial productivo como Orona A17, Tabasqueña A17, Veracruzana A21, Nayarita 22 y Escárcega 25.
Estas variedades buscan adaptarse a las condiciones actuales del campo, ofreciendo mayor resistencia y mejores rendimientos, lo que permite recuperar la vocación arrocera de regiones como Campeche.
El evento también sirvió para reconocer la trayectoria de investigadores como Leonardo Hernández Aragón y Leticia Tavitas Fuentes, quienes han contribuido al desarrollo genético del arroz y a la conservación de recursos fitogenéticos en el país.
El Plan Campeche representa una apuesta a largo plazo para construir un sistema alimentario más justo, sostenible y autosuficiente, donde el campo mexicano recupere su papel estratégico en el desarrollo nacional.
