El programa supera los 18 mil beneficiarios en la entidad y apuesta por empleo rural, producción de alimentos y desarrollo comunitario.
El programa Sembrando Vida amplió su presencia en Michoacán durante 2026 con la incorporación de 8 mil nuevas personas beneficiarias, alcanzando así más de 18 mil sembradoras y sembradores en la entidad.
La expansión forma parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, estrategia federal que busca atender las causas estructurales de la violencia mediante empleo, bienestar y fortalecimiento comunitario en zonas rurales.
Cada sujeto de derecho inscrito en el programa recibe de manera directa un apoyo mensual de 6 mil 450 pesos, además de integrarse a proyectos productivos enfocados en la generación de alimentos, recuperación ambiental y desarrollo económico local.
En el municipio de Salvador Escalante, uno de los puntos clave de esta estrategia, el número de beneficiarios creció de 86 a 300 personas, fortaleciendo el arraigo comunitario y la economía local.
Durante una Feria del Bienestar realizada en la región, autoridades federales, estatales y municipales acercaron servicios de salud, trámites administrativos, programas sociales, productos alimenticios y actividades culturales para la población.
La jornada también incluyó la campaña “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, con acciones de desarme voluntario e intercambio de juguetes bélicos por materiales didácticos, enfocada en promover una cultura de paz entre niñas, niños y jóvenes.
La subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló que “la paz es resultado de la justicia”, y afirmó que esta comienza cuando las comunidades cuentan con trabajo y mejores condiciones de vida.
A través de Sembrando Vida, las familias participantes desarrollan esquemas como la Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF) y Sistemas Agroforestales (SAF), modelos que permiten diversificar cultivos, mejorar suelos y elevar la autosuficiencia alimentaria.
Cada nueva incorporación representa una unidad productiva activa: campesinas y campesinos que trabajan la tierra, generan ingresos y fortalecen la organización social en sus comunidades.
Con estas acciones, el Gobierno de México apuesta por construir paz desde el territorio, combinando desarrollo rural, empleo y oportunidades para las familias michoacanas.
