CAPUFE opera 24 zonas de frenado en 10 estados del país para atender a vehículos que presentan problemas y requieren detenerse de manera segura.
Una herramienta para situaciones de riesgo
Las rampas de emergencia forman parte de las medidas de seguridad disponibles en la Red Carretera Federal para aquellos vehículos que enfrentan problemas durante su recorrido y necesitan detenerse de manera controlada.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) recordó a las personas usuarias que estas zonas pueden utilizarse sin ningún costo, ya que su objetivo principal es reducir la posibilidad de accidentes graves cuando un automóvil o unidad de transporte presenta alguna falla.
“El uso de estas zonas de frenado es gratuito”.
El cobro por utilizar las rampas fue eliminado en junio de 2023. Sin embargo, cuando un vehículo necesita ser retirado del lugar, el propietario debe cubrir el servicio de arrastre y salvamento realizado por grúas particulares, de acuerdo con las tarifas establecidas para las maniobras fuera del camino.
24 rampas distribuidas en 10 estados
Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) dispone actualmente de 24 rampas de emergencia ubicadas en distintos tramos carreteros de Campeche, Chiapas, Coahuila, Durango, Estado de México, Guerrero, Morelos, Puebla, Querétaro y Veracruz.
Estas instalaciones están diseñadas para brindar una opción de frenado a los conductores cuando las condiciones de su vehículo impiden continuar el trayecto con seguridad.
Atención después de un incidente
Cuando una unidad utiliza una rampa debido a una emergencia, se pone en marcha un protocolo de atención en el que pueden intervenir los servicios de emergencia de CAPUFE, la Guardia Nacional, Cruz Roja, Protección Civil y Bomberos.
Como parte del procedimiento, los paramédicos revisan inicialmente a las personas que viajaban en el vehículo y proporcionan atención médica. En caso de ser necesario, los afectados pueden ser trasladados a un hospital.
Después de que se realiza el peritaje técnico correspondiente, la rampa es revisada y se retiran los obstáculos que pudieran haber quedado en el sitio. Con ello se busca recuperar las condiciones necesarias para que vuelva a estar disponible de manera segura.
