Dom. Nov 1st, 2026
Las unidades de Azcapotzalco, Cuajimalpa, Iztapalapa, Lerma y Xochimilco permanecen en paro mientras continúan las demandas estudiantiles.
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Las movilizaciones comenzaron en Iztapalapa y se extendieron a los cinco planteles de la universidad, mientras estudiantes y autoridades buscan acuerdos para atender los pliegos petitorios.

La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) enfrenta un paro estudiantil que alcanzó 10 días de duración y que mantiene suspendidas las actividades en sus cinco unidades académicas: Azcapotzalco, Cuajimalpa, Iztapalapa, Lerma y Xochimilco. El movimiento comenzó el 20 de octubre en el plantel Iztapalapa y posteriormente se extendió a otros campus, donde los estudiantes se organizaron para presentar sus demandas ante las autoridades universitarias.

La suspensión de actividades responde a una serie de inconformidades relacionadas con las condiciones de infraestructura, los servicios que reciben los alumnos y diferentes aspectos de la vida académica. Entre las principales exigencias se encuentran la rehabilitación de instalaciones, el mejoramiento de espacios educativos y la implementación de medidas para garantizar entornos universitarios seguros y libres de violencia.

Ante la continuidad de las movilizaciones, el rector general de la UAM, Gustavo Pacheco López, junto con las rectoras y los rectores de cada unidad, reiteraron su disposición para mantener conversaciones con la comunidad estudiantil y buscar soluciones a las problemáticas señaladas.

Estudiantes presentan pliegos petitorios con diferentes exigencias

Las demandas varían dependiendo de las necesidades identificadas en cada plantel. Entre los puntos que han impulsado las movilizaciones destacan la rehabilitación de bibliotecas, particularmente en Iztapalapa, mejoras en los sanitarios y cafeterías, actualización de los planes de estudio y mejores condiciones para laboratorios y talleres.

También se solicita ampliar la planta docente y establecer acciones concretas para prevenir y atender la violencia de género dentro de las instalaciones universitarias.

Los documentos entregados por los estudiantes contienen diferentes cantidades de puntos. El pliego petitorio de Xochimilco contempla 15 exigencias, el de Lerma incluye ocho demandas y el de Iztapalapa está organizado en cuatro ejes que agrupan distintas problemáticas.

Estas solicitudes reflejan las necesidades particulares de cada comunidad académica, por lo que las autoridades universitarias señalaron que las respuestas deberán atender las condiciones específicas de cada unidad.

Azcapotzalco, entre las primeras unidades en sumarse al paro

Después de que inició la suspensión de actividades en Iztapalapa, los estudiantes de las unidades Xochimilco y Azcapotzalco también se incorporaron al movimiento. Posteriormente, Cuajimalpa se sumó a las movilizaciones y determinó mantener el paro después de una asamblea realizada el martes 27 de octubre.

En ese campus se programó una nueva reunión estudiantil para el 3 de noviembre, en la que se analizará la continuidad de la suspensión de actividades.

Por su parte, en la unidad Lerma, los estudiantes acordaron el 28 de octubre realizar un paro escalonado durante 72 horas hábiles.

De esta manera, las cinco unidades de la UAM quedaron involucradas en las movilizaciones, aunque cada comunidad mantiene sus propios procesos de organización y toma de decisiones.

Autoridades universitarias reiteran disposición al diálogo

Frente a la suspensión de actividades, el rector general Gustavo Pacheco López y las autoridades de los cinco planteles manifestaron su disposición para escuchar las solicitudes del alumnado y construir acuerdos que permitan atender las inconformidades.

En su posicionamiento, destacaron el respeto al derecho de los estudiantes a organizarse, expresar sus necesidades y manifestarse libremente sobre las condiciones académicas, los servicios, las instalaciones y la convivencia dentro de la universidad.

Las autoridades también señalaron que las respuestas deberán estar respaldadas por acciones concretas, compromisos verificables y mecanismos que permitan dar seguimiento a los acuerdos alcanzados con cada comunidad.

En su mensaje conjunto, las autoridades universitarias expresaron: “Somos una sola Universidad, y las necesidades de su comunidad nos comprometen de manera conjunta”, al reiterar la importancia de mantener abiertos los canales de comunicación.

El regreso a clases dependerá de los acuerdos con los estudiantes

Mientras continúan las negociaciones y las asambleas en los diferentes campus, la reanudación de las actividades académicas dependerá de las decisiones que tome cada comunidad estudiantil y de los avances en la atención de sus respectivos pliegos petitorios.

La universidad enfrenta el reto de responder a las exigencias relacionadas con infraestructura, calidad educativa, servicios y seguridad, al mismo tiempo que busca recuperar la normalidad de sus actividades.

En Azcapotzalco, donde los estudiantes estuvieron entre los primeros en incorporarse al paro, la situación forma parte de un movimiento que ya involucra a toda la institución y que mantiene abiertas las discusiones sobre las condiciones en las que se desarrolla la vida universitaria.

Por DG

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