Pixar apuesta nuevamente por su saga más popular, Toy Story 5 se ha convertido en uno de los lanzamientos más comentados del año. La nueva entrega ha recibido críticas mayoritariamente positivas, aunque no han faltado voces que cuestionan si la franquicia aún tiene algo nuevo que contar después de tres décadas de historia

La película retoma a Woody, Buzz y Jessie, pero esta vez coloca en el centro de la historia a la vaquera favorita de los fanáticos. El conflicto gira en torno a la creciente dependencia de los dispositivos electrónicos por parte de los niños, representada por Lilypad, una tableta inteligente que amenaza con reemplazar a los juguetes tradicionales.
Varios críticos han destacado que Pixar logra abordar temas actuales como el uso excesivo de la tecnología, la amistad y el aislamiento infantil sin perder el corazón que ha caracterizado a la saga. Las reseñas internacionales también han resaltado el protagonismo de Jessie y la forma en que la historia explora la relación entre los niños y las pantallas, de esta manera la cinta aporta una perspectiva fresca al universo de Toy Story, alejándose parcialmente de Woody y Buzz para dar espacio a nuevos personajes y conflictos contemporáneos.
Sin embargo, no todas las opiniones han sido favorables. Algunos críticos consideran que la película recorre terrenos conocidos y que la franquicia muestra señales de desgaste creativo. Aunque el planteamiento inicial resulta emotivo, la historia pierde fuerza conforme avanza. Provocando que la cinta no alcance la profundidad emocional de entregas anteriores como Toy Story 3.

A pesar de las opiniones encontradas, el consenso general apunta a que Toy Story 5 conserva buena parte del encanto que convirtió a la saga en una de las más importantes de la animación moderna. Las primeras proyecciones anticipan una sólida recaudación en taquilla y refuerzan la expectativa de que Pixar vuelva a dominar la conversación cinematográfica durante el verano.
La película llegará a los cines con la difícil tarea de convencer tanto a una nueva generación de espectadores como a quienes crecieron acompañando las aventuras de Woody y Buzz desde 1995. Por ahora, la crítica coincide en algo: Toy Story 5 sigue demostrando que los juguetes todavía tienen historias que contar, aunque el debate sobre si la saga debía regresar está más vivo que nunca.