Pittsburgh utiliza una estrategia poco común para mantener ventaja en la negociación con su quarterback estrella.
Los Pittsburgh Steelers han dado un paso poco habitual en la NFL al aplicar una oferta de agente libre sin restricciones (UFA tender) al veterano quarterback Aaron Rodgers.
Esta medida, raramente utilizada, busca proteger los intereses del equipo en caso de que Rodgers decida firmar con otra franquicia. Además, otorga a Pittsburgh derechos exclusivos de negociación si el mariscal no llega a un acuerdo antes del inicio del campo de entrenamiento.
«Se trata de un paso de procedimiento; confiamos en que Rodgers terminará firmando con nosotros», señaló una fuente interna del equipo.
La oferta también incluye la posibilidad de que Rodgers acepte un incremento del 10% sobre su salario anterior, lo que lo colocaría cerca de los 15 millones de dólares para la próxima temporada.
La decisión refleja tanto la cautela como la intención de los Steelers de mantener estabilidad en la posición más importante del equipo. La situación recuerda al año pasado, cuando Rodgers demoró su firma hasta junio, generando incertidumbre durante la offseason.
Mientras esperan una resolución, los Steelers han reforzado su grupo de quarterbacks, incluyendo la selección de Drew Allar en el Draft de la NFL 2026, además de contar con opciones como Mason Rudolph y Will Howard.
El nuevo entrenador en jefe Mike McCarthy dejó claro que la llegada de nuevos talentos no está vinculada directamente a la situación de Rodgers, sino a la necesidad de fortalecer la profundidad del equipo.
Con esta estrategia, Pittsburgh busca mantener el control en una negociación clave, asegurando tanto su presente como posibles beneficios a futuro, mientras el desenlace sobre el futuro de Rodgers sigue en el aire.
