El programa promueve sistemas agroforestales y la comercialización de productos con alto valor económico y ambiental en comunidades rurales.
El programa Sembrando Vida fortaleció una estrategia nacional enfocada en 16 cultivos estratégicos y la producción de miel con el objetivo de incrementar los ingresos de las familias campesinas y consolidar cadenas de comercialización en distintas regiones del país.
La Secretaría de Bienestar informó que, tras un diagnóstico realizado en 30 territorios del programa, fueron identificados cultivos con alto valor económico, ambiental y biocultural, entre ellos cacao, café, vainilla, agave, mango, limón, nopal, piña, plátano, durazno y chile chiltepín.
En conjunto, estos cultivos representan más de 486 millones de plantas establecidas dentro del programa, equivalente al 44 por ciento del total sembrado en Sembrando Vida.
La estrategia productiva se desarrolla mediante Sistemas Agroforestales (SAF) y el modelo Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF), esquemas que combinan árboles frutales y maderables con cultivos tradicionales como maíz, frijol y calabaza.
De acuerdo con la Secretaría de Bienestar, estos sistemas permiten mejorar la fertilidad del suelo, aprovechar de manera más eficiente el agua, conservar la biodiversidad y generar ingresos permanentes para las comunidades rurales.
“El objetivo es que las comunidades campesinas produzcan más, transformen y agreguen valor a lo que siembran”, destacó la dependencia federal al presentar los avances del programa.
Además de fortalecer la producción agrícola, Sembrando Vida ha impulsado procesos de transformación y comercialización. Actualmente, las y los productores cuentan con un catálogo de más de 4 mil productos derivados de los cultivos estratégicos.
La dependencia también informó que se han consolidado 120 cooperativas activas integradas por más de 14 mil productoras y productores, además de operar 50 puntos de venta autogestionados y ampliar una red de compradores nacionales e internacionales.
Las autoridades señalaron que este modelo busca fortalecer la autosuficiencia alimentaria y construir economías rurales más sostenibles mediante prácticas agroecológicas adaptadas a las condiciones de cada territorio.
