Vie. Jun 5th, 2026
El embarazo y el posparto pueden generar ansiedad y depresión si no existe acompañamiento emocional adecuado.
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El Instituto Nacional de Psiquiatría señaló que los cambios físicos, emocionales y sociales durante el embarazo pueden aumentar la vulnerabilidad psicológica en las mujeres.

Especialistas del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM) resaltaron la importancia de atender la salud mental materna durante el embarazo y el periodo posparto, debido a que las mujeres atraviesan cambios físicos, emocionales y sociales que pueden derivar en cuadros de ansiedad o depresión.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, la psicóloga clínica María Asunción Lara Cantú explicó que el embarazo representa una etapa intensa en la vida de las mujeres, ya que implica transformaciones relacionadas con la identidad personal, la relación de pareja y el entorno laboral, factores que pueden generar altos niveles de estrés emocional.

La especialista indicó que el proceso de adaptación también se vuelve complejo después del nacimiento del bebé, especialmente para madres primerizas, debido a las nuevas responsabilidades relacionadas con el cuidado y desarrollo físico, emocional y cognitivo de los recién nacidos.

“Cuidar a un bebé representa un gran esfuerzo de adaptación, sobre todo en las madres primerizas, porque tienen la tarea de asegurar la supervivencia física del bebé y proveer estimulación para su desarrollo emocional y cognitivo”, explicó María Asunción Lara Cantú.

La experta señaló que entre las principales causas que pueden favorecer la aparición de depresión durante el embarazo o el posparto se encuentran antecedentes previos de depresión, embarazos no deseados, problemas de pareja y la falta de apoyo social o familiar.

Además, destacó que el acompañamiento emocional de la pareja, familiares y amistades se convierte en un factor fundamental para prevenir trastornos emocionales y facilitar la crianza durante esta etapa.

De acuerdo con datos compartidos por el Instituto Nacional de Psiquiatría, la depresión afecta entre 2 y 21 por ciento de las mujeres durante el embarazo a nivel mundial, mientras que la depresión posparto se presenta entre el 10 y 15 por ciento de los casos. En México, las cifras alcanzan 9 por ciento durante el embarazo y 13 por ciento después del parto.

Lara Cantú también advirtió que algunos estereotipos sociales pueden incrementar la presión emocional sobre las madres, especialmente la idea de que una mujer debe sentirse feliz únicamente por el hecho de convertirse en madre.

“Cuando una madre presenta depresión posparto, suele experimentar la sensación de no cumplir con su rol o de ser insuficiente, lo que incrementa su ansiedad. Por ello, debemos estar alerta para brindarles apoyo”, añadió.

Finalmente, la especialista consideró fundamental fortalecer la capacitación del personal de salud para detectar síntomas tempranos de ansiedad y depresión, además de ofrecer atención médica con empatía y acompañamiento psicológico oportuno.

Por DG

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