Sesenta apicultores mexiquenses fueron distinguidos por sus buenas prácticas en producción de miel y su aporte a la conservación ambiental.
Las abejas se han convertido en uno de los pilares más importantes para la seguridad alimentaria y la conservación ambiental a nivel mundial. En el marco del Día Mundial de las Abejas, autoridades federales reconocieron en el Estado de México a 60 productoras y productores apícolas por implementar buenas prácticas en la producción de miel.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), a través del Distrito de Desarrollo Rural 079 en Valle de Bravo, entregó Reconocimientos de Buenas Prácticas Pecuarias en Producción de Miel a familias dedicadas a la apicultura en municipios como Valle de Bravo, Villa Victoria, Amanalco, Ixtapan del Oro y Santo Tomás.
El reconocimiento busca fortalecer una actividad considerada fundamental para la producción de alimentos y la preservación de los ecosistemas, debido al papel clave que desempeñan las abejas en la polinización de cultivos y plantas silvestres.
“Sin abejas no hay agricultura sostenible, ni seguridad alimentaria, ni equilibrio ecológico”, destacaron autoridades durante la ceremonia de entrega de reconocimientos.
De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las abejas participan en la polinización de aproximadamente el 75 por ciento de los cultivos alimentarios del mundo y del 90 por ciento de las plantas silvestres con flores.
Además de producir miel, propóleo y cera, estos polinizadores contribuyen directamente a mejorar la calidad y el rendimiento de frutas, verduras y semillas que forman parte de la alimentación diaria de millones de personas.
En la región mexiquense, la apicultura representa también una importante fuente de ingresos para familias rurales. La mayoría de los apiarios funcionan a pequeña escala, con entre 10 y 30 colmenas, manteniendo procesos artesanales y comercialización directa al consumidor.
Autoridades de AGRICULTURA señalaron que esta actividad convive de manera complementaria con la siembra de maíz, hortalizas y la ganadería, además de contribuir a la conservación de bosques y ecosistemas regionales.
El Gobierno de México impulsa distintas acciones para profesionalizar la apicultura y fortalecer la economía rural mediante capacitación, certificaciones y promoción de buenas prácticas productivas, con el objetivo de proteger tanto la biodiversidad como el sustento de cientos de familias campesinas.
