Desde 1976, esta institución desarrolla biológicos veterinarios para prevenir enfermedades, fortalecer la sanidad animal y proteger la producción pecuaria.
Detrás de una vacuna veterinaria existe un proceso que combina investigación científica, experiencia especializada y tecnología de laboratorio. En México, esta labor tiene uno de sus principales referentes en la Productora Nacional de Biológicos Veterinarios (Pronabive).
La institución, perteneciente a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, trabaja desde hace cinco décadas en el desarrollo y producción de productos destinados a prevenir y controlar enfermedades que pueden afectar a los animales y al sector pecuario.
Su historia comenzó en 1976, cuando un brote de encefalitis equina venezolana evidenció la necesidad de que México contara con capacidades propias para producir vacunas veterinarias.
En aquel momento, el país tuvo que recurrir a vacunas provenientes de Estados Unidos. La emergencia impulsó la creación de una infraestructura científica nacional que con el paso de los años se convirtió en Pronabive.
¿Qué hace Pronabive?
Actualmente, Pronabive produce y comercializa productos biológicos, farmacéuticos, químicos y reactivos utilizados en diferentes actividades relacionadas con la sanidad animal.
Entre sus productos se encuentran vacunas contra enfermedades como la brucelosis, encefalitis equina venezolana, encefalitis equina del oeste y enfermedad hemorrágica viral de los conejos. También desarrolla reactivos utilizados para detectar enfermedades como tuberculosis y brucelosis.
“México es un referente a nivel internacional para la producción de vacunas.”
Los productos de la institución son utilizados por Comités Estatales de Fomento y Protección Pecuaria, universidades, centros de investigación, organismos del sector salud e instituciones internacionales.
La ciencia detrás de una vacuna veterinaria
El desarrollo de un biológico comienza con la identificación de una enfermedad que representa un riesgo para la sanidad animal.
A partir de ahí se realizan diferentes procesos científicos y técnicos para determinar cómo desarrollar un producto capaz de prevenir o controlar la enfermedad. El trabajo requiere la participación de especialistas y el cumplimiento de procedimientos establecidos bajo criterios reconocidos internacionalmente.
Los resultados de esta labor tienen impacto más allá de los laboratorios. La prevención de enfermedades animales ayuda a mantener la producción pecuaria y contribuye a proteger las actividades económicas de las familias que dependen del campo.
La importancia de prevenir enfermedades
Uno de los sectores donde la sanidad animal tiene especial relevancia es la avicultura. Una enfermedad que afecte a las aves puede repercutir en la producción de pollo y huevo y, con ello, en el abastecimiento de alimentos.
Pronabive trabaja de manera coordinada con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para atender riesgos sanitarios.
La experiencia frente a la influenza aviar H7N3 es uno de los ejemplos de esta colaboración. Durante un brote registrado en Los Altos de Jalisco, Pronabive participó mediante la producción de la vacuna utilizada como parte de la estrategia sanitaria para enfrentar la emergencia.
Cinco décadas de conocimiento
A lo largo de su historia, Pronabive ha reunido el trabajo de distintas generaciones de profesionales dedicados a la medicina veterinaria y a la investigación.
La institución también ha extendido sus actividades fuera de México, con productos que llegan a países de Centroamérica y contribuyen a fortalecer las capacidades de sanidad pecuaria en la región.
La historia de Pronabive muestra cómo la investigación y el desarrollo de biológicos veterinarios pueden tener efectos directos en el campo, las granjas y las comunidades.
Proteger la salud de los animales también contribuye a mantener la producción de alimentos y las actividades económicas vinculadas con el sector pecuario.
