Sáb. Oct 24th, 2026
El CIMMYT depositó semillas de maíz y trigo en la Bóveda Global de Svalbard, en Noruega, para fortalecer la conservación de la diversidad genética agrícola.
Comparte

El CIMMYT llevó semillas de maíz y trigo a la Bóveda Global de Svalbard, en Noruega, para conservar su diversidad genética y contribuir al desarrollo de cultivos más resistentes a los desafíos climáticos.

México fortalece sus esfuerzos para proteger la diversidad agrícola mundial. El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) depositó 3 mil 370 muestras de semillas en la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, un refugio internacional ubicado en el Ártico que resguarda recursos genéticos fundamentales para la agricultura.

La entrega se realizó el 13 de octubre de 2026, en un contexto marcado por los efectos del cambio climático, la variabilidad de las lluvias y los riesgos que enfrentan los sistemas de producción y distribución de alimentos.

Cada muestra conserva material genético que podría contribuir al desarrollo de cultivos capaces de adaptarse a condiciones ambientales adversas y responder a las necesidades alimentarias de las próximas generaciones.

¿Qué semillas resguarda México en el Ártico?

La colección enviada por el CIMMYT incluye semillas de cinco tipos de cereales:

  • Maíz (Zea mays).

  • Trigo común (Triticum aestivum).

  • Trigo duro (Triticum durum).

  • Trigo emmer silvestre (Triticum dicoccoides).

  • Triticale (× Triticosecale).

El depósito representa una aportación importante del Banco de Germoplasma del CIMMYT, ubicado en Texcoco, Estado de México. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, fue la mayor contribución individual entre los seis bancos de germoplasma del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) que participaron en esta entrega.

En conjunto, las instituciones depositaron 8 mil 917 muestras de semillas, en una jornada que reunió a 21 organismos, incluida la Academia Nacional de Ciencias Agrarias de Ucrania.

Además, el 97 por ciento de la colección de trigo del CIMMYT cuenta ahora con duplicados de seguridad en Svalbard, lo que refuerza su protección ante posibles contingencias que pudieran afectar las colecciones originales.

¿Por qué es importante conservar semillas en Svalbard?

La Bóveda Global de Semillas de Svalbard funciona como un respaldo internacional de la diversidad agrícola. Su propósito es conservar copias de seguridad de semillas procedentes de bancos de germoplasma de diferentes países, con el objetivo de protegerlas ante pérdidas o emergencias.

Esta conservación es relevante porque la diversidad genética permite identificar características útiles para el mejoramiento de los cultivos, como la adaptación a determinadas condiciones ambientales y la capacidad de responder a enfermedades o situaciones de estrés.

El resguardo también requiere un proceso científico especializado. Antes de llegar a la bóveda, las semillas pueden pasar por etapas de multiplicación, evaluación de viabilidad y controles fitosanitarios. Posteriormente, se conservan bajo condiciones diseñadas para mantener sus características durante largos periodos.

La bóveda recibió el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026, reconocimiento que destaca su contribución a la protección de la biodiversidad agrícola mundial.

México también protege los maíces nativos

La conservación de semillas no se limita a las instalaciones científicas. En México, las comunidades agrícolas desempeñan un papel fundamental mediante la selección, reproducción y conservación de variedades locales, especialmente de maíces nativos.

El CIMMYT colabora con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para fortalecer los sistemas locales de semillas y vincular la investigación científica con las necesidades de las comunidades rurales.

Como parte de estos esfuerzos, el 16 de octubre de 2026 se realizó la rematriación de 35 accesiones de maíz nativo a comunidades de Olinalá y Chilapa de Álvarez, Guerrero. La entrega se efectuó a través de la secretaria Columba Jazmín López Gutiérrez.

Las semillas serán llevadas al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), en Iguala, Guerrero, para su reproducción y multiplicación. El trabajo contará con apoyo científico del CIMMYT y participación de las comunidades de Zapotitlán, Huitzapula, Teticic y Atzacoaloya.

Este proceso busca que las variedades locales continúen reproduciéndose y permanezcan vinculadas con las comunidades que las han conservado a lo largo de generaciones.

Ciencia y comunidades para fortalecer la soberanía alimentaria

La protección de los recursos genéticos agrícolas combina el trabajo de los bancos de germoplasma con los conocimientos tradicionales de las comunidades productoras.

En este sentido, la Secretaría de Agricultura impulsa acciones para conservar la diversidad de los cultivos y fortalecer la soberanía alimentaria del país. La participación del INIFAP y del CIMMYT permite vincular la investigación con la reproducción de semillas y el desarrollo de alternativas para el sector agrícola.

La conservación de semillas en el Ártico y la protección de los maíces nativos en México forman parte de un esfuerzo complementario para preservar la diversidad agrícola y mantener recursos que podrían ser esenciales frente a los desafíos alimentarios y climáticos del futuro.

/cms/uploads/image/file/1111121/CIMMYT1.jpeg

Por DG

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *