Mié. Jun 17th, 2026
OG Anunoby fue la figura de una remontada histórica que dejó a los Knicks a un triunfo del campeonato. / Imagen Tomada de; Gestion
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Nueva York firmó una remontada histórica ante San Antonio y está a una victoria de terminar una espera de más de cinco décadas sin campeonato.

Los New York Knicks protagonizaron una de las noches más memorables en la historia de las Finales de la NBA al remontar una desventaja de 29 puntos frente a los San Antonio Spurs y acercarse como nunca al campeonato que la franquicia persigue desde 1973.

Cuando terminó la primera mitad en el Madison Square Garden, el panorama parecía completamente definido. Los Spurs dominaban el partido, imponían condiciones con Victor Wembanyama y controlaban el marcador con una cómoda ventaja. Sin embargo, lo que ocurrió después quedará grabado entre las mayores gestas deportivas de la historia reciente de la NBA.

Los Knicks encontraron respuestas donde parecía no haberlas. Impulsados por el apoyo de su afición y una actitud que se negó a aceptar la derrota, comenzaron a reducir la diferencia poco a poco hasta cambiar por completo el rumbo del encuentro.

«Los límites solo fueron construidos para derribarse», fue una de las reflexiones que dejó una noche que ya forma parte de la historia de la franquicia neoyorquina.

El gran protagonista fue OG Anunoby. El alero firmó una actuación extraordinaria con 33 puntos, encestando 10 de sus 15 tiros de campo y siete de nueve intentos desde la línea de tres puntos. Además de su producción ofensiva, realizó una jugada defensiva clave sobre De’Aaron Fox y apareció en el momento decisivo para conseguir la canasta que selló la victoria.

Jalen Brunson también volvió a demostrar por qué es considerado el líder emocional del equipo. El base aportó 17 puntos en la segunda mitad y fue el encargado de mantener con vida a Nueva York durante los momentos más complicados del partido.

Mientras tanto, del lado de San Antonio quedaron numerosas oportunidades desperdiciadas. Los Spurs dejaron escapar una ventaja que parecía definitiva y ahora enfrentan una situación límite en la serie. Errores en momentos clave, tiros libres fallados y decisiones ofensivas cuestionables terminaron abriendo la puerta para una remontada que parecía imposible.

La victoria representa mucho más que un simple triunfo para los Knicks. La franquicia carga con más de 50 años de frustraciones, eliminaciones dolorosas y oportunidades perdidas. Ahora, después de esta remontada histórica, el equipo está a una sola victoria de conquistar el Trofeo Larry O’Brien y devolver la gloria a una de las ciudades más emblemáticas del deporte mundial.

El próximo partido se disputará en San Antonio y los Knicks tendrán la primera oportunidad de cerrar la serie. Por su parte, los Spurs necesitarán una reacción inmediata para evitar que una ventaja que parecía encaminarlos al campeonato termine convirtiéndose en una de las derrotas más dolorosas en la historia de las Finales.

Por DG

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