La nueva infraestructura reducirá traslados entre la zona hotelera y la ciudad, además de funcionar como ruta estratégica de evacuación ante fenómenos naturales.
El Gobierno de México inauguró el Puente Nichupté, considerado el segundo puente más largo de América Latina construido sobre un cuerpo de agua y una de las obras de infraestructura más importantes para la movilidad en Cancún.
La ceremonia fue encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo junto con la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, y autoridades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
El titular de la SICT, Jesús Esteva Medina, informó que la obra cuenta con una longitud total de 11.2 kilómetros y permitirá reducir los tiempos de traslado entre la zona habitacional y la zona hotelera de Cancún a aproximadamente 10 minutos.
Antes de la construcción del puente, algunos recorridos podían tomar hasta una hora debido a la saturación vial en las principales avenidas de la ciudad.
La infraestructura cuenta con tres carriles vehiculares —incluyendo uno reversible—, además de una ciclovía bidireccional y un gálibo de cinco metros para permitir el paso de embarcaciones en el canal de navegación.
Con una inversión superior a los 10 mil millones de pesos, el proyecto también fue diseñado como una ruta de evacuación estratégica ante fenómenos meteorológicos que afecten la región.
“El sentido profundo de esta obra es el servicio que damos a la población”, señaló Jesús Esteva Medina durante la inauguración del puente.
Las autoridades destacaron que en el desarrollo de la obra se implementaron acciones ambientales como la rehabilitación de más de 300 hectáreas de manglar, el rescate de flora y vegetación nativa y el monitoreo permanente de la calidad del agua en el sistema lagunar.
Asimismo, la SICT anunció el inicio de la construcción del Distribuidor Vial Kukulcán, proyecto que conectará directamente el Puente Nichupté con la zona hotelera de Cancún.
