El joven guardameta mexicano heredó una curiosa historia con Guillermo Ochoa, quien lo conoció desde niño y hoy sigue de cerca su crecimiento como portero.
Antes de convertirse en una de las figuras de la Selección Mexicana Sub 20, Cristo Navarrete ya tenía una relación especial con Guillermo Ochoa. El joven arquero fue conocido durante su infancia como «Carajito», un apodo que nació en los años en que el histórico portero del América lo utilizaba como una especie de amuleto antes de los partidos.
La historia comenzó cuando Armando Navarrete, padre de Cristo y también exguardameta del América, compartió vestidor con Ochoa entre 2007 y 2011. Durante esa etapa, el pequeño Cristo comenzó a convivir con los jugadores azulcremas y llamó la atención de Memo, quien acostumbraba pedir que lo acompañara antes de los encuentros.
De acuerdo con Alejandra González, madre del juvenil, Ochoa conocía a Cristo desde antes de su nacimiento y con el paso del tiempo creó una relación cercana con la familia Navarrete. En aquellos años, cuando todavía era permitido que niños ingresaran al campo junto a los futbolistas, el actual portero de la Sub 20 acompañaba a Ochoa en la salida al terreno de juego.
El apodo «Carajito» también tiene un origen familiar, ya que Armando Navarrete solía llamar «Carajeis» a sus compañeros, expresión que terminó siendo adaptada por Ochoa para referirse al pequeño Cristo.
Años después, aquella relación volvió a tomar protagonismo cuando Navarrete tuvo que entrar de emergencia con México Sub 20 durante el Premundial de la categoría. Tras la expulsión de Sebastián Liceaga ante Costa Rica, el joven guardameta respondió con una actuación destacada y realizó una atajada clave para mantener el arco mexicano sin goles.
La actuación llegó hasta Guillermo Ochoa, quien felicitó al joven portero y reconoció su esfuerzo. Ahora, Cristo Navarrete busca escribir su propia historia bajo los tres postes y seguir los pasos de referentes mexicanos que marcaron una época en la posición.
«Memo conoce a Cris desde antes de nacer, siempre hubo convivencia con él», explicó Alejandra González sobre la relación entre Guillermo Ochoa y Cristo Navarrete.
