El programa FAISPIAM permitirá que pueblos indígenas decidan y ejecuten obras prioritarias para mejorar las condiciones de vida en sus comunidades.
Desde la región mazahua del Estado de México, la Secretaría de Bienestar realizó la entrega de Tarjetas Bienestar con recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM), con el objetivo de fortalecer la autonomía y participación de los pueblos originarios en la construcción de obras para sus localidades.
Durante el acto realizado en el Centro Ceremonial Mazahua, ubicado en Villa de Santa Ana Nichi, municipio de San Felipe del Progreso, la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, destacó que este mecanismo representa una nueva forma de relación entre el Estado mexicano y las comunidades indígenas, basada en el respeto, la participación directa y el cumplimiento de compromisos.
“Los pueblos indígenas son la raíz viva que sostiene nuestro presente y hoy estamos construyendo una nueva relación con ellos, basada en el reconocimiento de sus derechos y su autonomía”, expresó Leticia Ramírez Amaya durante la entrega de apoyos.
Para 2026, el Gobierno de México contempla una inversión superior a 13 mil 500 millones de pesos destinados a más de 19 mil comunidades indígenas y afromexicanas del país, recursos que serán utilizados para proyectos de infraestructura social básica definidos por las propias comunidades.
A través de asambleas comunitarias, los habitantes participan en la elección de los Comités de Administración y Vigilancia, así como de las mujeres responsables de la tesorería, quienes tendrán la tarea de administrar los recursos destinados a las obras prioritarias.
“El pueblo es quien decide qué obras necesita y cuáles son las acciones que permitirán mejorar sus condiciones de vida”, señaló la Secretaría de Bienestar al destacar la importancia de la participación comunitaria en la aplicación de los recursos.
Los fondos del FAISPIAM estarán dirigidos a proyectos relacionados con agua potable, drenaje, alcantarillado, electrificación, infraestructura educativa y de salud, urbanización y mejoramiento de vivienda, con el propósito de atender necesidades básicas y fortalecer el desarrollo de las comunidades indígenas.
Con este programa, los pueblos originarios participan directamente en la transformación de sus territorios y en la construcción de soluciones que responden a sus propias necesidades.
