El estado ofrece experiencias que combinan paleontología, naturaleza, enoturismo y artesanías, con atractivos como el Museo del Desierto, la ruta Vinos y Dinos y el tradicional sarape de Saltillo.
Coahuila se posiciona como un destino turístico que combina historia natural, paisajes desérticos, tradición vitivinícola y riqueza artesanal. Su oferta permite descubrir desde los dinosaurios que habitaron la región hace millones de años hasta los viñedos y las técnicas tradicionales que forman parte de la identidad cultural del estado.
La secretaria de Turismo del Gobierno de México, Josefina Rodríguez Zamora, destacó la diversidad de experiencias que ofrece la entidad durante una gira de trabajo acompañada por la secretaria de Turismo de Coahuila, Cristina Amezcua González.
La funcionaria señaló que el patrimonio natural, científico y cultural de Coahuila representa una oportunidad para diversificar el turismo y reconocer el trabajo de las comunidades que preservan sus tradiciones.
Museo del Desierto: un viaje por millones de años de historia
Ubicado en Saltillo, el Museo del Desierto es uno de los principales atractivos para quienes desean conocer la evolución de la vida, los dinosaurios que habitaron la región y la biodiversidad de los ecosistemas desérticos.
El recinto ofrece un recorrido de casi cinco kilómetros por espacios dedicados a la historia natural y la paleontología. También desarrolla programas de conservación y reproducción de especies como el lobo mexicano y el perrito de la pradera, con el propósito de contribuir al conocimiento y la protección de la fauna regional.
Además de su valor científico, el museo acerca estos conocimientos a visitantes de distintas edades y ofrece facilidades de acceso para grupos en situación de vulnerabilidad.
Vinos y Dinos: una ruta que combina ciencia y enoturismo
La tradición vitivinícola es otro de los elementos que distinguen a Coahuila. Según la Secretaría de Turismo, el estado cuenta con 40 viñedos, de los cuales 22 están abiertos al público, lo que amplía las posibilidades para quienes buscan experiencias relacionadas con el vino, la gastronomía y los paisajes rurales.
Entre las propuestas más destacadas se encuentra la ruta Vinos y Dinos, que integra la visita a viñedos con el patrimonio paleontológico de la entidad.
Durante su recorrido, Rodríguez Zamora visitó el viñedo Guidova y destacó el potencial de esta oferta para diversificar las actividades turísticas. La combinación permite acercarse a la producción vitivinícola y, al mismo tiempo, conocer la historia natural, los paisajes y las tradiciones de las comunidades de la región.
El sarape de Saltillo, símbolo de la identidad mexicana
La riqueza turística de Coahuila también se encuentra en sus oficios artesanales. Una de sus expresiones más reconocidas es el sarape de Saltillo, una pieza textil cuyos colores, diseños y técnicas representan generaciones de conocimientos y creatividad.
En el centro histórico de Saltillo se encuentra el Museo del Sarape y Trajes Mexicanos, dedicado a preservar y difundir la tradición textil mexicana.
El recinto cuenta con entrada gratuita y ofrece demostraciones de técnicas tradicionales de tejido, desde el telar de cintura hasta el telar de pedal. Sus salas también presentan la historia del sarape, trajes típicos de distintas regiones y exposiciones temporales.
De acuerdo con la información de la Secretaría de Turismo, el museo abre de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Se recomienda confirmar los horarios antes de la visita.
Naturaleza, cultura y turismo para descubrir Coahuila
La diversidad de atractivos del estado permite organizar recorridos que combinan actividades culturales, científicas y gastronómicas. Desde conocer los fósiles y la biodiversidad del desierto hasta visitar viñedos y descubrir el trabajo de las personas artesanas, Coahuila ofrece distintas formas de acercarse a su patrimonio.
La promoción de estas experiencias también busca generar oportunidades para las comunidades locales y reconocer a quienes mantienen vivas las tradiciones de la entidad.
Coahuila reúne dinosaurios, vinos, paisajes y artesanías en una oferta turística que permite descubrir la riqueza natural y cultural del norte de México.
