La Comisión Nacional Antimonopolio dio luz verde a la venta del 49 por ciento de Controladora Deportiva Águilas al fondo General Atlantic.
La Comisión Nacional Antimonopolio autorizó oficialmente la venta del 49 por ciento de Controladora Deportiva Águilas al fondo de inversión General Atlantic, concretando así una de las operaciones más importantes en la historia reciente del futbol mexicano.
La transacción incluye participación en el Club América, el Estadio Banorte y terrenos aledaños al inmueble, en una negociación valuada en más de 200 millones de dólares. Con esta aprobación, Grupo Ollamani podrá finalmente recibir los recursos económicos derivados del acuerdo anunciado desde diciembre de 2025.
La operación había sido presentada inicialmente a finales del año pasado, aunque estaba sujeta a revisiones contractuales y al visto bueno de las autoridades regulatorias. Posteriormente, en febrero de 2026, la Asamblea General de Accionistas de Ollamani aprobó la creación de una nueva entidad llamada Controladora Deportiva Águilas, S.A.P.I. de C.V., estructura mediante la cual se concretó la alianza.
“La alianza busca acelerar la siguiente etapa de crecimiento e innovación del grupo”, explicó Grupo Ollamani en el comunicado emitido al anunciar el acuerdo.
A pesar de la venta parcial, Grupo Ollamani conservará el control mayoritario de la organización, manteniendo el 51 por ciento restante de las acciones. La llegada de General Atlantic representa una fuerte inyección de capital para impulsar proyectos deportivos, comerciales y de infraestructura relacionados con el club y el estadio.
La autorización se da además en un momento clave para el inmueble capitalino, ya que el Estadio Banorte será una de las sedes principales del Mundial 2026 y actualmente se encuentra en proceso de adecuación bajo supervisión de FIFA.
Sin embargo, la operación también coincide con un conflicto legal relacionado con los propietarios de palcos del estadio. Desde el pasado 12 de mayo, un juez federal otorgó medidas cautelares a los titulares, permitiéndoles mantener ciertos derechos comerciales y operativos durante la Copa del Mundo, incluyendo acceso a alimentos, bebidas, reventa y estacionamiento.
Hasta el momento, las partes involucradas no han confirmado si estas disputas legales podrían afectar futuros planes comerciales o de remodelación del inmueble.
La entrada de un fondo internacional como General Atlantic al futbol mexicano marca un nuevo precedente en la administración deportiva del país y podría abrir la puerta a futuras inversiones extranjeras dentro de la Liga MX.
