Las autoridades ambientales realizan estudios para determinar el impacto del accidente ferroviario y definir las medidas necesarias para recuperar la zona afectada.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que la empresa Ferromex deberá asumir las acciones necesarias para reparar los daños ambientales ocasionados por el derrame registrado en el tramo ferroviario Cananea–Agua Prieta, en el municipio de Cuauhtémoc de Naco, Sonora.
El incidente involucró un tren de carga que transportaba concentrado de cobre e hidrosulfuro de sodio (NaHS). De acuerdo con las autoridades, tres góndolas trasladaban aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre, mientras que un carro tanque contenía 72 mil litros del compuesto químico, de los cuales cerca de 70 mil 300 litros fueron derramados sobre el cauce de un arroyo.
Tras el accidente, ocurrido durante el último fin de semana, autoridades ambientales implementaron medidas inmediatas de contención para reducir la dispersión del material y determinaron la clausura temporal de la zona mientras se realizan los trabajos de evaluación.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) delimitó inicialmente una superficie de 5 mil 207 metros cuadrados afectada y realizó monitoreos con drones en aproximadamente 10 kilómetros del cauce del arroyo. Aunque no se detectaron rastros visibles del derrame en la superficie, las autoridades señalaron que continúan los análisis para descartar afectaciones adicionales.
Como parte de la investigación ambiental, la Profepa y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) realizaron recorridos de campo y tomaron muestras de suelo y organismos de la zona para conocer el alcance del impacto.
En total se recolectaron ocho muestras de suelo por duplicado en diferentes puntos, además de 18 muestras de artropodofauna distribuidas en cinco áreas. Los resultados de laboratorio permitirán establecer con mayor precisión la extensión del daño y determinar las acciones de recuperación necesarias.
Ante la responsabilidad de Ferromex, la Profepa ordenó a la empresa presentar un plan de caracterización ambiental que abarque al menos tres kilómetros del cauce afectado. A partir de estos resultados, la compañía deberá elaborar un programa de remediación que tendrá que ser evaluado y autorizado por las autoridades ambientales.
Además, se establecieron medidas de urgente aplicación, entre ellas el retiro de vagones accidentados, limpieza de infraestructura ferroviaria contaminada, acciones adicionales de contención y entrega de evidencia que compruebe el cumplimiento de los trabajos realizados.
Las autoridades ambientales señalaron que el concentrado de cobre derramado ya fue retirado completamente, mientras continúan las labores para descontaminar el carro tanque que permaneció en el sitio del accidente.
Personal de la Profepa mantiene presencia permanente en la zona para supervisar que la empresa cumpla con las medidas establecidas, incluyendo el retiro del suelo afectado, la recuperación del material derramado y el manejo adecuado de los residuos generados.
La Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la Semarnat continuará con el seguimiento técnico del caso para garantizar que las acciones de control y posible remediación se realicen conforme a la normativa ambiental vigente.
La dependencia federal reiteró su compromiso de coordinar esfuerzos con las autoridades correspondientes para atender la emergencia y avanzar en la recuperación ambiental del área afectada.
