Los propietarios de palcos y plateas buscan que se respeten sus contratos durante la Copa del Mundo, mientras la FIFA ya fue informada de las resoluciones judiciales.
A menos de una semana del arranque de la Copa del Mundo 2026, el conflicto legal entre los propietarios de palcos del Estadio Ciudad de México y las empresas responsables del inmueble sumó un nuevo capítulo. La FIFA ya fue notificada formalmente por las autoridades mexicanas sobre las medidas cautelares emitidas en favor de los titulares de estos espacios.
La notificación fue realizada por el Juzgado Sexto de Distrito en Materia Civil de la Ciudad de México, que informó al organismo rector del futbol mundial sobre las providencias precautorias promovidas por la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas.
El objetivo de estas medidas es garantizar que se respeten los derechos establecidos en los contratos de los propietarios de palcos, cuya vigencia se extiende, en algunos casos, hasta el año 2065. Los afectados sostienen que dichos acuerdos les permiten utilizar, prestar, vender o transferir los lugares adquiridos, condiciones que entrarían en conflicto con algunas de las restricciones impuestas por la FIFA para la realización del Mundial.
«Las medidas cautelares buscan que se respeten los contratos vigentes de los palcohabientes», señala la documentación judicial relacionada con el caso.
La situación se presenta en uno de los escenarios más importantes del torneo, ya que el Estadio Ciudad de México será sede de varios encuentros de la Copa del Mundo 2026 y albergará parte de los eventos más relevantes del campeonato.
Horas antes de la notificación judicial, la FIFA había entregado los boletos correspondientes a los propietarios de palcos para los partidos que se disputarán en el inmueble. Esto ocurrió después de que Grupo Ollamani, una de las empresas propietarias del estadio, realizara un pago superior a los 62 millones de dólares al organismo internacional.
Sin embargo, los boletos emitidos contemplan restricciones específicas relacionadas con el acceso de alimentos, así como la venta o transferencia de los espacios durante el torneo, aspectos que forman parte central de la controversia jurídica.
Los titulares de palcos consideran que sus contratos originales les otorgan derechos que no pueden ser modificados unilateralmente durante la celebración del Mundial, por lo que se espera que en los próximos días algunos propietarios acudan al estadio para hacer valer los documentos que acreditan su propiedad.
Mientras tanto, el proceso legal continúa y podría convertirse en uno de los temas extradeportivos más relevantes de la Copa del Mundo 2026 en México, justo cuando el país se prepara para recibir nuevamente el torneo más importante del futbol internacional.
