Vie. Jun 5th, 2026
Productores de Sonora apuestan por cártamo, canola y girasol para reducir el consumo de agua y mejorar la rentabilidad agrícola.
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La reconversión productiva en los valles del Yaqui y Mayo impulsa cultivos más rentables y sostenibles que ayudan a preservar el agua y fortalecer la economía rural.

El campo sonorense está experimentando una transformación que busca responder a uno de los mayores desafíos de la agricultura moderna: producir más con menos agua. Ante las condiciones de sequía que afectan a gran parte del norte del país, productores de los valles del Yaqui y Mayo han comenzado a sustituir cultivos tradicionales por alternativas más resistentes, rentables y sostenibles.

La estrategia, conocida como reconversión productiva, promueve la adopción voluntaria de cultivos que requieren menor consumo hídrico y que ofrecen mejores oportunidades comerciales para las familias dedicadas a la agricultura.

Durante el ciclo agrícola Otoño-Invierno 2025-2026, más de 32 mil hectáreas que anteriormente se destinaban principalmente al cultivo de trigo fueron reconvertidas a opciones como cártamo, canola y girasol, especies consideradas más eficientes ante la escasez de agua.

«Producir de manera sostenible, rentable y competitiva exige adaptarse a las nuevas condiciones climáticas. La reconversión productiva permite lograr ese equilibrio», destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

El cultivo con mayor crecimiento fue el cártamo, con más de 31 mil hectáreas sembradas, seguido por la canola y el girasol, cuyos resultados continúan siendo evaluados para ampliar su adopción en los próximos ciclos agrícolas.

Para respaldar esta transición, el Gobierno de México ha destinado más de 150 millones de pesos en apoyos dirigidos a productores que participan en este esquema. Los recursos han beneficiado a cientos de agricultores y miles de hectáreas en la entidad durante los últimos dos ciclos productivos.

Además del ahorro de agua, los especialistas destacan otras ventajas importantes. Los cultivos oleaginosos ayudan a conservar la productividad del suelo, reducen la presión sobre los sistemas de riego y cuentan con una demanda estable por parte de la industria alimentaria y de aceites vegetales.

Desde el punto de vista económico, la reconversión también representa una oportunidad para mejorar los ingresos de las familias rurales gracias a mercados con mayor estabilidad de precios y menores riesgos asociados a las condiciones climáticas.

La innovación agrícola en Sonora también incluye proyectos piloto con cultivos especializados como el trigo sarraceno, utilizado para la elaboración de harina libre de gluten y con creciente demanda en mercados internacionales. Asimismo, la canola ha mostrado rendimientos promedio de 2.55 toneladas por hectárea, cifras que reflejan su buena adaptación a las condiciones de la región.

Las autoridades consideran que esta estrategia no solo responde a la emergencia hídrica actual, sino que forma parte de una visión de largo plazo para construir un modelo agrícola más resiliente frente al cambio climático.

Con la combinación de innovación, acompañamiento técnico y aprovechamiento eficiente de los recursos naturales, Sonora se posiciona como una de las entidades que lideran la transformación hacia una agricultura más sostenible y competitiva en México.

Por DG

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