La Secretaría de Agricultura y la UAM concluyeron la primera generación del Diplomado en Agroecología y Bioinsumos para fortalecer un campo más sustentable.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), en colaboración con la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), concluyó la Primera Generación del Diplomado en Agroecología y Bioinsumos, una estrategia enfocada en fortalecer la producción sustentable y la soberanía alimentaria en México.
La ceremonia de clausura se realizó en la Unidad Iztapalapa de la UAM y reunió a productores, técnicos y especialistas que participaron en la capacitación orientada al manejo agroecológico del suelo, el uso de bioinsumos y la implementación de prácticas agrícolas sostenibles.
De acuerdo con AGRICULTURA, este diplomado representa un paso importante en la construcción de un modelo agrícola que combine conocimientos científicos con saberes tradicionales de las comunidades campesinas.
Actualmente, más de 170 mil productoras y productores reciben acompañamiento técnico mediante casi 5 mil Escuelas de Campo distribuidas en 28 estados del país. Estas iniciativas buscan reducir la dependencia de agroquímicos y mejorar la productividad agrícola mediante prácticas sustentables.
La dependencia federal informó que más de 107 mil productores de maíz han logrado aumentar sus cosechas hasta en un 25 por ciento, además de reducir costos de producción y disminuir el gasto en fertilizantes y productos químicos.
“El objetivo es construir un México que produzca lo que consume, integrando el conocimiento académico con la experiencia de quienes trabajan la tierra”, destacó AGRICULTURA durante la clausura del diplomado.
Otro de los puntos destacados fue la participación de las mujeres en el proceso de transformación del campo mexicano. Según las autoridades, el 42 por ciento de las personas que participan en las Escuelas de Campo son mujeres campesinas, consideradas fundamentales para la seguridad alimentaria y la conservación de la biodiversidad.

Además de las capacitaciones, las Escuelas de Campo han impulsado la producción de bioinsumos elaborados de forma comunitaria. Tan solo en el primer trimestre de 2026 se produjeron más de 3.5 millones de kilogramos de bioinsumos sólidos y cerca de 4.7 millones de litros de productos líquidos para fortalecer cultivos de manera sustentable.
Entre las prácticas promovidas destacan la rotación de cultivos, el uso de materia orgánica, el control natural de plagas, la conservación de semillas y la implementación de sistemas que favorecen la biodiversidad y el cuidado del agua.
El Gobierno de México aseguró que estas acciones forman parte de una estrategia nacional para fortalecer a productores de pequeña y mediana escala, impulsar la autosuficiencia alimentaria y construir un modelo agrícola más resiliente ante el cambio climático.
