Estrategia nacional fortalece evaluación infantil y atención oportuna en los primeros años de vida.
La Secretaría de Salud informó que México avanza hacia un modelo de atención temprana del Trastorno del Espectro Autista (TEA), enfocado en la detección oportuna, la intervención temprana y el acompañamiento integral desde el nacimiento.
Especialistas del Hospital Infantil de México Federico Gómez destacaron que este enfoque se basa en estrategias como el Protocolo Nacional de Atención Médica en los primeros mil días de vida, una etapa clave que abarca desde el embarazo hasta los primeros dos años de edad.
Durante este periodo, se implementan acciones de prevención, evaluación y seguimiento del desarrollo infantil, incluyendo la Evaluación del Desarrollo Infantil (EDI), herramienta que permite identificar posibles alteraciones en áreas como la comunicación, la interacción social y el lenguaje.
El objetivo es intervenir desde etapas muy tempranas, sin esperar a que se manifiesten señales más evidentes, brindando herramientas a las familias y fortaleciendo la atención en unidades de salud en todo el país.
De acuerdo con especialistas, el TEA no es una enfermedad, sino una condición del neurodesarrollo que puede presentar dificultades en la comunicación, la interacción social y comportamientos repetitivos o alteraciones sensoriales.
Entre las principales señales de alerta en la primera infancia se encuentran la falta de contacto visual, la ausencia de respuesta al nombre, retraso en el lenguaje, baja interacción social y patrones de juego repetitivos.
Asimismo, destacaron la importancia del tamizaje temprano mediante herramientas como el M-CHAT, que permite identificar riesgos en pocos minutos, aunque el diagnóstico definitivo se realiza a partir de la evaluación clínica especializada.
Actualmente, el hospital trabaja en la consolidación de una clínica especializada en autismo con enfoque multidisciplinario, que permita diseñar planes de intervención personalizados y mejorar la atención a pacientes.
Las autoridades de salud subrayaron que fortalecer la detección en el primer nivel de atención es uno de los principales retos, ya que intervenir en los primeros años de vida es fundamental para mejorar el desarrollo, promover la autonomía y favorecer la inclusión social y educativa de las personas con esta condición.
