La estrategia busca reducir costos, cuidar el medio ambiente y aumentar la autosuficiencia en comunidades rurales.
El programa Sembrando Vida avanza en la transformación del campo mexicano con la instalación y operación de más de 16 mil biofábricas comunitarias, una estrategia enfocada en impulsar la producción agrícola sustentable y reducir la dependencia de fertilizantes químicos.
Estas biofábricas son operadas por comunidades campesinas organizadas, quienes producen insumos como biofertilizantes, compostas, bioinsecticidas y microorganismos que se utilizan directamente en sus parcelas y viveros. Este modelo permite aprovechar recursos locales y fortalecer la autonomía productiva.
La subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, destacó la importancia de este esquema al señalar que “las biofábricas forman parte de un modelo que busca producir más, reducir costos y al mismo tiempo cuidar el suelo, el agua y la biodiversidad”.
Actualmente, más de 16 mil 700 biofábricas funcionan en todo el país, consolidando una de las estrategias agroecológicas comunitarias más relevantes en México. Estas unidades permiten disminuir los costos de producción, mejorar la calidad del suelo y producir alimentos más saludables.
Además, el programa contempla apoyos económicos para fortalecer esta infraestructura. Durante 2026, se destinarán recursos para la instalación de nuevas biofábricas y el reforzamiento de las existentes, con el objetivo de ampliar su alcance en comunidades rurales.
Una biofábrica es un espacio diseñado para elaborar insumos agrícolas a partir de materiales orgánicos como residuos vegetales, estiércol y extractos naturales. Su funcionamiento incluye áreas de fermentación, preparación, almacenamiento y control de calidad, lo que garantiza productos eficientes y amigables con el medio ambiente.
Este modelo no solo impulsa la producción sustentable, sino que también fortalece la economía local y la organización comunitaria. En un contexto de retos ambientales y económicos, las biofábricas representan una alternativa viable para lograr un campo más productivo, resiliente y sostenible.
