Más de mil 700 productores fueron beneficiados con semillas adaptadas al clima y programas de capacitación que buscan aumentar la productividad y garantizar la seguridad alimentaria en la región.
En los Valles Centrales de Oaxaca, cientos de familias agricultoras recibieron semillas mejoradas de maíz y frijol como parte de una estrategia para fortalecer la producción local y enfrentar los retos del cambio climático.
El programa, impulsado por instituciones como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y la Universidad Autónoma Chapingo, busca combinar la ciencia con los conocimientos tradicionales para mejorar el rendimiento de los cultivos.

Entre las semillas distribuidas destacan variedades como Jaltepec, capaz de producir hasta cinco toneladas por hectárea incluso en condiciones de baja lluvia, lo que la convierte en una alternativa clave para zonas afectadas por la sequía.
Además de la entrega de insumos, se implementaron Escuelas de Campo donde más de mil 700 productores reciben capacitación en técnicas como la nutrición del suelo y prácticas agroecológicas, promoviendo una agricultura más sostenible.
«Este esfuerzo demuestra que cuando se unen el conocimiento científico y la experiencia del campo, se pueden lograr resultados que benefician a toda la comunidad», destacaron durante la jornada.
La iniciativa ya impacta en más de mil hectáreas de cultivo y busca consolidar la autosuficiencia alimentaria en la región, fortaleciendo la economía rural y reduciendo la dependencia de insumos externos.

