Seattle y New England se reencuentran 11 años después en el Super Bowl LX, con la revancha de los Seahawks y el séptimo Lombardi de los Patriots en juego.
El Super Bowl LX enfrenta a los Seattle Seahawks y los New England Patriots en un duelo cargado de historia, revancha y ambición, que se disputará en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, para definir al campeón de la NFL 2026.
Seattle llega a su cuarto Super Bowl, con la misión de cobrar revancha por la dolorosa derrota ante New England en la edición XLIX, cuando una intercepción en los segundos finales les arrebató el bicampeonato. Once años después, los Seahawks buscan cerrar esa herida y conquistar su segundo Trofeo Lombardi.
Por su parte, los Patriots regresan al Super Bowl por duodécima ocasión, más que cualquier otra franquicia, con la oportunidad de ganar su séptimo título y romper el empate histórico con los Pittsburgh Steelers como el equipo más ganador de la era moderna.
“Esta es una oportunidad única para escribir una nueva página en la historia de ambas franquicias”, se ha repetido en la previa del encuentro.
El duelo de quarterbacks presenta contrastes claros: Sam Darnold, sólido en playoffs pero cuestionado por sus intercepciones en temporada regular, frente a Drake Maye, quien tuvo una campaña de calibre MVP, aunque ha sufrido bajo presión en la postemporada.
En los banquillos también hay historias opuestas. Mike Macdonald, con apenas 38 años, busca convertirse en uno de los entrenadores más jóvenes en ganar un Super Bowl, mientras que Mike Vrabel aspira a algo inédito: ganar el título como jugador y entrenador con los Patriots.
En las apuestas, Seattle parte como favorito por 4.5 puntos, y el Football Power Index de ESPN le da 59.6% de probabilidades de victoria, aunque la historia reciente recuerda que New England ya ha sorprendido antes cuando no era favorito.
