La reforma plantea que ninguna pensión de mando superior supere la mitad del salario presidencial y busca redirigir 5 mil millones de pesos a programas sociales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que enviará al Senado de la República una iniciativa de reforma al artículo 127 constitucional para establecer un límite a las pensiones de exfuncionarios de altos mandos de confianza.
La propuesta plantea que dichas pensiones no puedan superar el 50 por ciento de la remuneración que percibe la persona titular del Ejecutivo Federal. El ajuste no aplicará a trabajadores amparados por contratos colectivos ni modificará derechos previamente adquiridos, sino que operará hacia adelante.
“Nos estamos refiriendo a trabajadores de confianza, a los altos mandos que con recursos públicos siguen recibiendo pensiones muy elevadas; en un gobierno que busca eliminar privilegios eso debe revisarse”, señaló la mandataria.
La consejera jurídica, Esthela Damián Peralta, explicó que la iniciativa se sustenta en criterios de austeridad republicana y responsabilidad financiera, y contempla su aplicación en organismos descentralizados, empresas públicas, fideicomisos y banca de desarrollo.
Por su parte, la secretaria Anticorrupción y de Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez, detalló que actualmente existen pensiones superiores al ingreso presidencial en entidades como Petróleos Mexicanos, Comisión Federal de Electricidad y en instituciones financieras del Estado como Nacional Financiera y Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos.
De aprobarse la reforma, el Ejecutivo estima recuperar alrededor de 5 mil millones de pesos, recursos que serían canalizados a Programas para el Bienestar. La propuesta forma parte de una agenda orientada a reducir erogaciones consideradas excesivas dentro del sector público.



