El capitán de la selección argentina y del Inter Miami estaba dispuesto a disputar el encuentro, pero la UEFA y la AFA no lograron un acuerdo para reprogramarlo.
La Lionel Messi se mostró frustrado tras la cancelación de la Finalissima 2026 entre Argentina y España, aunque según fuentes cercanas, no tuvo participación en las conversaciones que llevaron a la suspensión del partido.
“El partido era una oportunidad competitiva vital, y Messi estaba dispuesto a afrontarlo como una final seria antes del Mundial”, confirmó una fuente a ESPN.
El encuentro estaba programado originalmente para el 27 de marzo en Catar, pero fue cancelado debido a la situación política en la región. La UEFA exploró otras alternativas, pero ninguna resultó aceptable para la Asociación del Fútbol Argentino, que había propuesto como alternativa el 31 de marzo. La UEFA rechazó esa fecha, lo que provocó la suspensión definitiva.
La CONMEBOL confirmó que se evaluaron distintas sedes y fechas, pero la falta de acuerdo con la UEFA hizo imposible realizar el partido.
A pesar de la frustración por la cancelación, Messi no desempeñó ningún rol en las negociaciones. Su intención era competir y afrontar el partido con ambición, pero la decisión final quedó en manos de las federaciones y comités organizadores.
