El equipo mexicano mostró resiliencia y capacidad de ajuste ante Noblesville Boom; ahora enfrenta diez partidos consecutivos fuera de casa que pueden marcar su rumbo hacia playoffs.
Capitanes de Ciudad de México cerró la temporada regular con dos victorias consecutivas en casa ante Noblesville Boom, destacando por su capacidad de ajustar el juego y remontar tras inicios complicados. El último encuentro terminó 122-110, tras un primer cuarto donde Noblesville dominó 27-18, pero Capitanes respondió con un segundo periodo de 42 puntos y un cierre sólido de 30-16 en el último cuarto.
Estas victorias confirman la resiliencia del equipo, que mantiene una marca de 18-8 y se sitúa en la parte alta de la Conferencia Oeste de la NBA G League. Jugadores como Tomás Chapero y Esteban Roacho han sido claves, combinando defensa agresiva, liderazgo en momentos críticos y actitud colectiva dentro del vestidor.
Ahora, el equipo enfrenta una gira de diez partidos consecutivos como visitante, comenzando frente a Wisconsin Herd en el Oshkosh Arena. Esta serie de encuentros será determinante para asegurar una posición favorable de cara a los playoffs, considerando el desgaste de los viajes y la variabilidad de los rosters en la G League.
La Arena CDMX se ha convertido en un sexto jugador para Capitanes, gracias a la energía del público y al ambiente competitivo que ha generado ventaja en casa. El desafío ahora será mantener esa identidad y consistencia durante la etapa más exigente de la temporada.
