Carlos Cordeiro dejó su cargo como asesor principal de la FIFA al considerar que la venta de una participación del Mundial pondría en riesgo el futuro del futbol.
La crisis en la FIFA sumó un nuevo capítulo luego de que Carlos Cordeiro, uno de los principales colaboradores del presidente Gianni Infantino, presentó su renuncia en desacuerdo con el proyecto que buscaba vender una participación de los ingresos de la Copa del Mundo a inversionistas privados.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Cordeiro explicó que no participó en la elaboración de la propuesta y expresó su rechazo absoluto a una iniciativa que, a su juicio, compromete el patrimonio más importante del futbol mundial.
El plan impulsado por la FIFA contemplaba la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial encargada de administrar parte de las operaciones comerciales del organismo y de sus principales torneos. La propuesta también planteaba vender el 20 por ciento de esa nueva empresa a inversionistas privados para obtener recursos destinados al desarrollo del futbol.
Sin embargo, el proyecto provocó una fuerte oposición de diversas confederaciones, entre ellas la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol, lo que finalmente llevó a Gianni Infantino a retirar la iniciativa ante la falta de consenso entre las asociaciones miembro.
Cordeiro sostuvo que la FIFA cuenta con recursos financieros suficientes para impulsar el crecimiento del futbol sin necesidad de ceder parte de sus activos más valiosos. También criticó el corto plazo que se otorgó a las federaciones para analizar una propuesta con consecuencias de largo alcance para el organismo.
La salida del exdirigente estadounidense representa uno de los golpes más importantes para la administración de Infantino, ya que era considerado uno de sus colaboradores más cercanos y una figura clave dentro de la estructura de la FIFA.
«La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Cuando esos principios entran en conflicto, el fútbol debe ser lo primero», afirmó Carlos Cordeiro al anunciar su renuncia.
