La revisión constante de los animales y el trabajo coordinado con las autoridades fortalecen la sanidad pecuaria nacional.
La protección del hato ganadero frente al gusano barrenador del ganado comienza con la observación diaria y la atención oportuna de cualquier herida o signo de enfermedad. Esta plaga, causada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, puede afectar a diversas especies domésticas y silvestres.
La inspección periódica, la limpieza de lesiones y el apego a las recomendaciones sanitarias son medidas fundamentales para interrumpir el ciclo del insecto y evitar su propagación. La colaboración con los servicios veterinarios y el reporte inmediato de casos sospechosos también son determinantes.
“Conocer esta plaga, identificar sus señales a tiempo y aplicar medidas sencillas nos permite avanzar con paso firme hacia un sector pecuario más fuerte, seguro y productivo”, destacó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
El trabajo conjunto entre productores, especialistas y autoridades permite fortalecer la sanidad animal y proteger una actividad esencial para la seguridad alimentaria del país.
